By 1 agosto, 2018 0 Comments Leer más →

Diapiro Roble y Diapiro Blanco: homenaje de Bodegas Pinoso a la tradición vitivinícola

Durante siglos han trabajado en los montes de Pinoso generaciones viticultores que han sabido mantener la tradición, a ellos les dedica Bodegas Pinoso sus dos nuevos vinos: Diapiro Roble y Diapiro Blanco. Para su elaboración se han utilizado las mejores uvas de las viejas cepas de Monastrell para el tinto y la particular variedad Merseguera para el blanco. En su etiquetado los rostros de dos personas mayores, simbolizando así, el esfuerzo, la esencia y la antigüedad.

Tecnovino DiapiroDiapiro Roble y Diapiro Blanco, de Bodegas Pinoso representa el buen hacer de las gentes de Pinoso (Comunidad Valenciana), concentrando toda la tradición vitivinícola de su pueblo.

Para la elaboración de Diapiro Roble, se ha utilizado una rigurosa selección de sus mejores uvas, las viejas cepas de monastrell, se les ha unido tempranillo y merlot, vendimiadas de forma manual y fermentadas en depósitos de acero inoxidable a 24ºC. Durante el frío invierno, el vino reposa en depósitos de hormigón, donde se redondea y madura. Finalmente, una crianza de 4 meses en barricas nuevas de roble francés, aporta notas amables a torrefacto y cacao, poniendo el colofón a una composición de lujo. Un vino complejo y elegante en memoria de los viticultores de los que han heredado la pasión por nuestra tierra.

Diapiro Blanco está elaborado a partir de la particular variedad Merseguera. Después de realizar la vendimia, aplican un despalillado y estrujado suaves. El mosto se macera con las pieles a 8ºC durante horas. Una parte de este mosto, se fermenta en depósitos a 14ºC de temperatura, sobre lías finas. La otra parte se fermenta en barrica nueva de roble francés, con una ligera crianza posterior y battonage dos veces por semana, protegiendo los aromas y consiguiendo un vino mucho más equilibrado y armonioso.

Dedicado a generaciones de viticultores

Con estos vinos Bodegas Pinoso trata de buscar la mayor expresividad de su territorio y de sus gentes, utilizando uno de los elementos más característicos de su tierra: el diapiro del Cabezo la Sal, un importante yacimiento de sal que es conducida, después de 50 kilómetros y salvando una altitud de 600 metros, hasta la laguna de Torrevieja.

Sobre este monte y en este entorno, crecen algunas de las viñas más antiguas de la localidad, y en ella han trabajado generaciones de pinoseros durante siglos. A ellos se les dedica el vino que utiliza en su etiquetado los rostros de dos personas mayores, simbolizando así, el esfuerzo, la esencia y la antigüedad.


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Publicado en: Actualidad, Catas y maridajes

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