Una visión sobre temas que están afectando al comercio mundial del vino. Estados Unidos y sus aranceles de nunca acabar, el histórico acuerdo UE-India, el controvertido UE-Mercosur, el fenómeno de las reexportaciones o el conflicto en Irán. Podrían ser más, pero para qué convertir el texto en una historia sinfín como la arancelaria estadounidense…
El comienzo de 2026 ha sido uno de los periodos más turbulentos y dinámicos para el comercio global de vino, marcado por un «terremoto» legal en Estados Unidos, avances históricos en Asia, un conflicto bélico más… Imposible abarcar todo, pero hay una selección destacada.

La historia interminable: aranceles que van y vienen desde Estados Unidos
La historia de los aranceles de Estados Unidos parece no tener fin, de los que impuso Trump pasamos a una revisión por parte del Tribunal Supremo que los invalidó, lo que ha llevado a que ocurra el temido «efecto rebote», la venganza del presidente. De forma que de una victoria legal se ha llegado a nuevos aranceles. Y seguramente esto no ha terminado aquí.
Así el mercado estadounidense, vital para las exportaciones europeas y latinoamericanas, vivió semanas de infarto en febrero:
- Fallo del Tribunal Supremo (20 de febrero): En una decisión histórica (caso V.O.S. Selections Inc. v. Trump), el Supremo dictaminó que el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles era ilegal. Esto invalidó momentáneamente los recargos que asfixiaban al sector.
- La Contraofensiva de la Casa Blanca (21-24 de febrero): Solo horas después del fallo, el presidente Trump activó la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
- Se impuso un arancel global del 10%, que fue elevado al 15% apenas dos días después que afecta a todos los países exportadores. La realidad es que de momento se está aplicando el 10%.
- Este nuevo arancel es temporal (150 días), pero ha generado una enorme incertidumbre en la cadena de suministro, ya que las empresas ahora reclaman devoluciones millonarias por los aranceles «ilegales» pagados anteriormente.
Acuerdo de libre comercio histórico UE-India: el fin del arancel del 150%
El vino europeo tiene ahora una fuerte ventaja competitiva, frente a otros países que no tienen tratado, convirtiendo a India en el «nuevo El Dorado». El 26 de enero de 2026 se firmó el largamente esperado Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea e India, un acuerdo que cambia las reglas del juego:
- Reducción drástica: el prohibitivo arancel indio del 150% para los vinos europeos ha caído inmediatamente al 75%, con una hoja de ruta para descender hasta el 20% en los próximos años.
- Impacto: Se espera que India se convierta en uno de los cinco principales destinos de exportación para vinos de España, Francia e Italia antes de 2030, compitiendo directamente con el mercado chino.
Mercosur en la encrucijada: bloqueo y aplicación
El acuerdo UE-Mercosur ha vivido un «tira y afloja» constante en este inicio de año:
- Marcha atrás: El Parlamento Europeo intentó frenar el acuerdo enviándolo al Tribunal de Justicia de la UE por dudas sobre normativas medioambientales, lo que generó pesimismo en las bodegas argentinas y uruguayas.
- Avance: La Comisión Europea dio un giro estratégico y anunció a finales de febrero la aplicación provisional del acuerdo tras la ratificación rápida de Argentina y Uruguay. Esto permite que el flujo de vino comience a beneficiarse de la reducción arancelaria sin esperar la ratificación total de todos los estados miembros de la UE.
Sobre el acuerdo, los agricultores europeos denuncian «competencia desleal«, ya que producir en el Mercosur es más barato debido a normativas laborales y ambientales menos exigentes que las de la UE.

Como aspecto positivo sirve de refugio estratégico para las bodegas europeas ante el nuevo arancel del 15% impuesto por EE. UU. y es destacable el compromiso de proteger por fin las Denominaciones de Origen (como Rioja o Champagne), prohibiendo que bodegas locales usen esos nombres en sus etiquetas.
El Comité Europeo de Empresas del Vino (CEEV) y asociaciones como Unione Italiana Vini (UIV) lamentaron los retrasos en la ratificación (a principios de 2026), señalando que el acuerdo es «urgente» para combatir la caída del consumo interno y diversificar las exportaciones.
En cuanto a los países que se más se han opuesto de forma contundente han sido Francia junto con Polonia, Hungría, Austria e Irlanda que precisamente alegan la competencia desleal.
Estancamiento del Acuerdo Transatlántico (EE. UU. – UE)
El Parlamento Europeo pospuso el pasado febrero indefinidamente la votación sobre el acuerdo comercial bilateral con EE. UU. (negociado en 2025) por las tensiones arancelarias actuales.
Esta decisión como respuesta a las amenazas arancelarias de Washington, deja al sector del vino en medio de una guerra comercial fría que impide la estabilización de los precios de exportación a largo plazo.

Reexportaciones: un análisis de OIV
La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) publicó un informe interesante destacando que el 47% del vino mundial ya se consume fuera de su país de origen. Advierte sobre cómo los nuevos centros de reexportación (Singapur o Reino Unido) están ayudando a las bodegas a «esquivar» barreras comerciales directas, utilizando estos hubs logísticos para re-etiquetar y distribuir vino hacia mercados con aranceles más bajos.
El conflicto en Irán
Un poco de contexto sobre el vino en algunos países de Oriente Medio.
Arabia Saudí y su programa de licencias
Una noticia relevante es que a partir de enero de 2026, Arabia Saudí ha comenzado a implementar su histórico programa de licencias para la venta de alcohol en contextos muy específicos:
- Programa de 600 licencias: Se han empezado a conceder permisos a hoteles de cinco estrellas, resorts de lujo en el Mar Rojo y embajadas.
- Restricciones clave: Solo se permite la venta de vino, cerveza y sidra. Los licores de alta graduación (>20%) siguen estrictamente prohibidos.
- Impacto comercial: Esto ha provocado una carrera entre las grandes distribuidoras internacionales para establecer centros logísticos en la región, anticipando el flujo de turistas para la Expo 2030 y el Mundial 2034.
Emiratos Árabes Unidos: crecimiento y premiumización
El Municipio de Dubái reinstauró el impuesto del 30% sobre la venta de alcohol. Esta medida suspendida temporalmente durante 2023 y 2024 para impulsar el turismo y el consumo local, vuelve a aplicarse al inicio de 2025 y se mantiene vigente.
El mercado del vino en Dubái experimenta un crecimiento y una destacada «premiumización«, impulsado por el turismo internacional y una creciente población residente de alto poder adquisitivo, alcanzando un volumen relevante a pesar de los altos impuestos y restricciones regulatorias. La oferta se centra en vinos de lujo y experiencias exclusivas, consolidando a la ciudad como un hub clave en el Golfo. A pesar de la reimplantación de un impuesto municipal del 30% sobre el alcohol y las regulaciones estrictas, el interés por vinos de gama alta no deja de crecer.
Éxito del rosado
Varios informes de mercado indican que el segmento de rosados prémium es el que más crece en la región, impulsado por la cultura de los clubes de playa y el turismo de lujo en el Golfo.

¿Cómo afecta lo que está ocurriendo en Irán?
El conflicto en Irán ha generado una «tormenta perfecta» que afecta al sector del vino no solo por el consumo regional, sino por el impacto masivo en la logística mundial y las guerras arancelarias:
- Logística: La escalada militar ha puesto en alerta máxima la navegación en el Golfo Pérsico:
- Costes de flete: las navieras ya habían empezado a aplicar «Recargos por Riesgo de Guerra» (War Risk Surcharges). Para el vino que viaja de Europa hacia Asia (China, India, Sudeste Asiático), esto supone un incremento de costes de transporte.
- Retrasos: Muchas rutas están evitando el Golfo y el Mar Rojo, volviendo a la ruta larga por el Cabo de Buena Esperanza. Esto añade 10-15 días de tránsito.
- Rusia y el «Triángulo del Vino»: Se han detectado movimientos para facilitar el comercio de vino de países aliados de Irán a través de puertos rusos, intentando crear corredores comerciales que escapen al control del dólar y a los aranceles estadounidenses de la Sección 122. La ruta queda así: origen (Sur), el país de tránsito es Irán y tiene todo como destino Rusia. Esto permite que el comercio de vino en este «triángulo» se liquide en monedas locales, dejando fuera al sistema SWIFT y al dólar, lo que hace que las transacciones sean «invisibles» para las sanciones.
- Impacto en el consumo de lujo en el Golfo: La inestabilidad por la guerra con Irán ha frenado el optimismo de la apertura en los países vecinos (Arabia Saudí y EAU) con el turismo en pausa: vuelos cancelados y cierre parcial de espacios aéreos han reducido drásticamente la afluencia de turistas de lujo, los principales consumidores de vino prémium en la región.
- El vino, una víctima colateral: El conflicto con Irán no solo detiene las botellas en el puerto, sino que encarece la producción de vidrio (por el coste energético del gas) y el transporte, reduciendo el margen de beneficio de las bodegas.

Volatilidad, riesgo y vino
A Estados Unidos le ha tocado el calificativo de volátil por su constante cambio arancelario. En cuanto a las expectativas sobre el acuerdo de libre comercio histórico UE-India definido como «Nuevo El Dorado» están por comprobarse, aunque la rebaja del arancel es muy positiva. Otro acuerdo, el UE-Mercosur puede abrir nuevas oportunidades al vino. Y sobre el conflicto en Irán, que no ha hecho más que empezar, ya está impactando en transporte y precios, y en el mercado del vino en algunos países del Golfo que con algunas tímidas aperturas y su tendencia a la premiumización podía ser una opción a tener en cuenta para bodegas y distribuidores y que ahora mismo también está en el aire.
Lo mejor será abrir una botella de vino para tomar una copa y así verla medio llena.