Un vino de parcela 100% ecológico y vegano, elaborado con garnacha centenaria que nace en la vertiente madrileña de la sierra de Gredos. Solo se han elaborado 1.904 botellas y su etiqueta incluye un relato del escritor Javier Sierra.
Las Moradas de San Martín ha lanzado Las luces. Libro Veinte, la última añada de su vino más emblemático y exclusivo, en una edición limitada a 1.904 botellas. Un vino de parcela, elaborado con garnacha centenaria, 100% ECO y vegano, que se elabora en aquellas añadas excepcionales que lo permiten, como la del 2020. La bodega lo destaca como «un año de gran calidad que ha dado lugar a un vino redondo y aromático, con vocación de guarda».

La gama Las Luces nació en 2007 como un proyecto personal y profundamente ligado al viñedo: un vino capaz de reflejar la esencia más pura y respetuosa de la garnacha de montaña. Y es que su elaboración solo es posible cuando climatología, suelo y viña confluyen en equilibrio y brindan la oportunidad de elaborar grandes vinos. Así ha ocurrido en 2020, una añada de calidad media-alta con un marcado potencial aromático, que ha dado lugar a vinos especialmente redondos.
Isabel Galindo, directora técnica de Las Moradas de San Martín, explica que “la 2020 fue una añada muy singular. Tuvimos un ciclo ligeramente adelantado, una primavera fría y muy lluviosa, que redujo la producción, y varias olas de calor en verano, que aceleraron la maduración. Sin embargo, las tormentas de finales de agosto terminaron de afinar las pieles y nos regalaron una uva con un estado sanitario impecable y una expresión aromática increíble”. Y añade que “fue una cosecha que nos permitió volver a elaborar Las luces, porque reunía ese equilibrio entre frescura, profundidad y elegancia que buscamos solo en los años realmente especiales”.
La esencia de La Centenera
Las luces. Libro veinte nace en La Centenera, una parcela ecológica de más de cien años situada a casi 900 metros de altitud, en un altiplano de montaña en la vertiente madrileña de la sierra de Gredos. Plantada en vaso en 1908 y trabajada en secano tradicional, esta viña se asienta sobre suelos graníticos arenosos con abundante roca y pH ligeramente ácido, expuesta a los vientos frescos del noroeste. Este terroir único, unido a rendimientos muy bajos y a un trabajo manual y respetuoso, con prácticas ecológicas y biodinámicas, proporciona una materia prima de excelente acidez natural, gran equilibrio y una marcada personalidad mineral.
Galindo subraya que “los suelos graníticos y el secano tradicional nos dan siempre una garnacha de enorme finura, con tensión y capacidad de guarda. En 2020, además, encontramos una fruta especialmente expresiva, con mucha definición aromática y una boca muy envolvente”. Y hace hincapié en que “todas estas condiciones lo convierten en un vino único, porque está en un paraje único, en una sola parcela de más de cien años, que lo hace muy exclusivo y nos da un producto constante, con una calidad muy alta”.
Las luces. Libro veinte reafirma el compromiso de Las Moradas de San Martín con una viticultura respetuosa, artesanal y profundamente ligada al paisaje de la sierra de Gredos gracias a su certificación ecológica en viñedo y bodega.
Un vino sin clarificar ni filtrar
La vendimia fue manual, en cajas y en horario seminocturno, con posterior selección en mesa. Y es que “solo si se garantiza una calidad excelente ya desde la entrada de la uva en la bodega se elabora con vocación de Las luces”, explica la directora técnica. Tras el despalillado, la uva fermentó de forma espontánea con levaduras autóctonas, sin correcciones ni aditivos, durante dieciséis días y con mínima intervención para preservar su identidad.
Tras ello, el vino realizó la fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble europeo con suaves tostados, donde permaneció 21 meses sobre lías con bacterias autóctonas. Después, se redondeó durante cinco meses adicionales en fudres de 1.450 litros antes de su embotellado. Las luces pasó tres inviernos en bodega para limpiarse de forma natural, dejando al tiempo hacer su trabajo. Por último, se embotelló sin clarificar, ni filtrar, en enero de 2023, en un total de 1.904 botellas.
Nota de cata
El resultado es un vino de color cereza y capa media, con aromas de bayas silvestres, balsámicos, regaliz y grafito, acompañados de sutiles notas de bombón de licor y lápiz. En boca es amplio y untuoso, con marcada mineralidad, excelente acidez natural y ese final ligeramente amargo y de tanino suave propio de la garnacha cultivada en secano sobre granito. Un vino elegante y equilibrado, con una larga vida por delante.
Como es tradición en la colección, la etiqueta incorpora un fragmento literario creado, en esta ocasión por el escritor Javier Sierra, para la bodega, reforzando el vínculo entre vino y literatura que define el proyecto desde sus inicios.
Desde su nacimiento, Las luces solo ha visto la luz en añadas verdaderamente singulares, consolidándose como la gran expresión de la garnacha centenaria de Madrid y como uno de los vinos más personales y limitados de la bodega.
La bodega Las Moradas de San Martín
A menos de una hora de Madrid, Las Moradas de San Martín está ubicada a casi 900 metros de altitud, al oeste de la sierra de Gredos. Rodeada de viñedos centenarios de garnacha, es una bodega respetuosa con el medio ambiente, que realiza prácticas de viticultura biodinámicas y cuenta con las certificaciones en cultivo y bodega ecológicos. Sus vinos, todos veganos, se elaboran de forma artesanal y manteniendo el respeto por la uva en todas las fases. Para ello, utilizan dos variedades: la garnacha centenaria y la autóctona albillo real, que están recuperando desde sus inicios.
La bodega de la D.O. Vinos de Madrid hace un guiño a nuestra cultura literaria a través de las etiquetas que visten sus vinos. Y es que literatura y vino van unidos para transmitir como nadie la esencia de sus vinos a través de escritores como Lorenzo Silva, Marta Rivera, Ramón Acín, Óscar Sipán, Ángeles Caso, Luz Gabás, Andrés Trapiello o Espido Freire.
Además, Las Moradas de San Martín se encuentra dentro de la zona ZEPA 56 (Zona de Especial Protección para las Aves), un entorno paisajístico de gran valor medioambiental gracias a su flora y su fauna autóctona. Un verdadero pulmón natural, con una atmósfera muy limpia que Las Moradas de San Martín se respeta y mantiene, llevando a cabo tratamientos preventivos con productos naturales, y que puede disfrutarse en sus visitas enoturísticas.