La histórica era familiar de Freixenet ha llegado a su fin: el grupo alemán Henkell ha completado la adquisición del 100% de la bodega, tras comprar la participación restante a la familia Ferrer y a José Luis Bonet. La sede y la producción se mantendrán en el Penedès y las decisiones estratégicas pasarán a manos del gigante alemán, mientras que la familia Ferrer reinvertirá en su propio grupo, Ferrer Wines.

Esta es la noticia que, a pesar de ser esperada, ha sacudido los cimientos del sector del cava: Freixenet ya no es española. El pasado 3 de marzo de 2026, el gigante alemán Henkell (del grupo Oetker) culminó una operación histórica al adquirir el 100% de la icónica marca catalana, tras comprar la mitad del capital que aún estaba en manos de la familia Ferrer y de José Luis Bonet.

Tecnovino Henkell Freixenet vista exterior bodega


Detalles de la operación: el fin de una era familiar

  • Venta total: Henkell, que ya controlaba el 50% de la compañía desde 2018, cerró la compra del 50% restante a la familia Ferrer (42,5%) y a José Luis Bonet (7,5%).
  • Fin del legado familiar y control alemán: Con esta operación, Freixenet deja de ser una empresa familiar española. El control total pasa a manos de la multinacional alemana (propiedad de la familia Oetker).
  • Una venta esperada: La adquisición, cerrada por «mutuo acuerdo» para simplificar la estructura de decisión, se especulaba desde hace tiempo, intensificándose tras el fallecimiento de Josep Ferrer Sala en 2024.

¿Qué pasa ahora con la familia y la marca?

En la parte de la familia hay dos aspectos a tener en cuenta:

  • Nuevos roles: Pedro Ferrer y José Luis Bonet se mantienen ligados a la firma, asumiendo roles simbólicos como presidentes de honor.
  • Ferrer Wines: La familia Ferrer no abandona el mundo del vino; planean reinvertir el capital obtenido en su propio grupo, Ferrer Wines, que gestiona bodegas como Cavas Hill, Can Sala, Vionta, Valdubón y Solar Viejo, entre otras.

En cuanto al impacto en la marca:

  • Sede: A pesar del cambio de dueño, la producción y la sede de Freixenet seguirán arraigadas en el Penedès, aunque las decisiones estratégicas se articularán desde la lógica corporativa internacional de Henkell
  • Liderazgo mundial: Henkell Freixenet se consolida como el mayor productor mundial de vinos espumosos (cava, prosecco, champagne y sekt).

Cabe recordar que la firma ha pasado por un temporada compleja con el anuncio el año 2025 de un ERE de extinción para unos 180 trabajadores (24% de la plantilla) para el que se alegaba la reducción del 45% en la cosecha de uva por la sequía. Finalmente el preacuerdo entre sindicatos y empresa redujo los afectados del ERE a 154 personas, con indemnizaciones de 50 días por año y planes de prejubilación y la ejecución y recolocaciones están previstas para este 2026.

Sobre la operación Andreas Brokemper, CEO de Henkell Freixenet declara: “Ambos compartimos una profunda comprensión de la tradición, la calidad y la continuidad. Durante los últimos ocho años, una relación basada en la confianza y la colaboración ha evolucionado hacia un equipo unificado con una visión compartida: comprometidos a desarrollar la marca Freixenet y la empresa hacia un futuro sostenible”. Y añade: “Juntos, hemos fortalecido nuestra posición en el mercado internacional en el segmento global de vinos espumosos y hemos abierto nuevas oportunidades para Freixenet. Valoramos enormemente la confianza que las familias Ferrer y Bonet han depositado en nosotros. Es un honor asumir Freixenet y la responsabilidad de desarrollar con éxito la empresa en el futuro”.

Por su parte Pedro Ferrer, presidente honorario de Freixenet S.A., explica: “La venta de nuestras acciones marca un momento emotivo para nosotros. Como dos empresas familiares que comparten los mismos valores, encontramos en Henkell Freixenet un socio de confianza que preservará nuestro legado mientras lleva a la empresa hacia el futuro. Al mismo tiempo, estoy emocionado de seguir desarrollando Ferrer Wines y de dar forma al próximo capítulo de nuestro viaje vinícola”.

Y en palabras de José Luis Bonet Ferrer, presidente honorario de Freixenet S.A.: “Esperamos con ilusión este nuevo capítulo. La adquisición por parte de Henkell Freixenet no solo dará continuidad a Freixenet, una empresa reconocida por su tradición, sino que ayudará a Freixenet a mantener su excelencia y a acelerar su expansión como una marca maestra internacional”.

La venta consolida la posición de Freixenet como una marca global clave bajo un paraguas corporativo más grande, el de Henkell, lo que garantiza su proyección internacional, pero también subraya la tendencia del sector del vino a la concentración y el control estratégico multinacional.