Moldavia ha presentado sus rutas del vino como eje central de una oferta turística dirigida al viajero español, situando su cultura vitivinícola como principal elemento diferenciador.

Con más de 1.560 kilómetros de itinerarios enológicos integrados en la red europea Iter Vitis, el país propone descubrir un destino diferente a través de bodegas, paisajes rurales, gastronomía local y tradiciones vivas de Moldavia. El enoturismo es uno de los activos más sólidos del turismo moldavo y constituye una seña de identidad reconocida a nivel europeo. La red Iter Vitis, tiene como objetivo de promover y preservar el patrimonio europeo material e inmaterial del vino y la viticultura

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Moldavia presenta rutas del vino, con más de 1.560 km en la red europea Iter Vitis, como eje de su oferta turística para el viajero español

Desde 2020, Moldavia forma parte de las Rutas Culturales Europeas y cuenta con regiones vitivinícolas como Codru, Valul lui Traian y Ștefan Vodă, donde variedades autóctonas como fetească albă, fetească Regală, fetească Neagră y rară Neagră están ganando una creciente proyección internacional, conectando patrimonio cultural, territorio y experiencia gastronómica.

En este contexto, Moldavia se presenta como un destino europeo emergente, con un modelo turístico centrado en las experiencias, la sostenibilidad y el contacto con el entorno local.

Su paisaje rural, su artesanía y su patrimonio cultural se apoyan en una infraestructura en crecimiento, con una red de explotaciones de agroturismo y bodegas (desde pequeños proyectos familiares hasta productores de prestigio internacional) que conforman un ecosistema turístico coherente y en constante evolución.

Ana Sandradirectora interina de la Oficina Nacional de Turismo de Moldavia, señala: “Moldavia invita a descubrir un destino donde los paisajes de viñedos, la hospitalidad local, las tradiciones y el patrimonio cultural se combinan para crear experiencias memorables, tanto en el entorno rural como en la capital, Chișinău”.

La oferta se completa con propuestas de agroturismo y naturaleza, conectadas por más de 400 kilómetros de rutas de senderismo, ciclismo y kayak, así como con citas culturales singulares como el Festival DescOpera, que se celebrará en junio de 2026 en el enclave histórico de Orheiul Vechi.

Por su parte, Elena Stepanov, directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Turismo Receptivo y Doméstico de Moldavia, pone el foco en el desarrollo de segmentos especializados: “Además del turismo vacacional, Moldavia está impulsando el turismo médico y el turismo MICE. Servicios competitivos, instalaciones modernas y una atención personalizada atraen a pacientes internacionales, mientras que el turismo de negocios se beneficia de espacios accesibles, servicios profesionales y una reconocida cultura de hospitalidad”.

Esta oferta turística renovada, presentada en el marco de FITUR 2026, refuerza el posicionamiento de Moldavia como un destino europeo emergente que apuesta por un turismo experiencial, diverso y estrechamente vinculado a su territorio, poniendo en valor su cultura del vino, su patrimonio y el desarrollo de segmentos especializados orientados al viajero internacional.