El Gobierno de La Rioja completa la reforma del edificio principal y los laboratorios de la Estación Enológica de Haro para actualizar sus servicios de análisis y control de calidad. El proyecto de intervención sobre los tres edificios históricos del complejo compromete una inversión de 7,76 millones de euros y la finalización de las obras está prevista para junio de 2026.
Gonzalo Capellán, presidente del Gobierno de La Rioja, acompañado por la consejera de Agricultura, Noemí Manzanos, ha visitado la finalización de la primera fase de las obras de rehabilitación y reforma integral de la Estación Enológica de Haro. Una actuación estratégica que permite modernizar sus infraestructuras y reforzar su capacidad técnica, científica y operativa, mejorar la seguridad del personal técnico y su papel como referencia en análisis, control de calidad, investigación y transferencia de conocimiento.
Esta primera fase ha permitido la reforma integral del edificio principal que alberga los espacios administrativos y los principales laboratorios del centro. Las obras han incluido la adecuación funcional de los laboratorios de microbiología, análisis instrumental, control de calidad y Resonancia Magnética Nuclear, así como la mejora de la accesibilidad, la eficiencia energética y las condiciones de trabajo del personal. Además, todo ello se ha desarrollado garantizando la continuidad del servicio que presta la Estación Enológica al sector durante el periodo de ejecución y el traslado.

Sobre esta reforma, el presidente del Gobierno de La Rioja ha declarado que “es la más importante de las tres en la medida que ha supuesto trasladar el equipo humano, las infraestructuras y el equipamiento científico tecnológico y todos los laboratorios, a este edificio que es donde se concentra el servicio que se presta a los clientes, desde bodegas a denominaciones de origen, tanto de España como de todo el mundo”. Y ha añadido que esta fase ya completada “supone el 80% del total de la obra, con una inversión que ascendió a unos 5 millones de euros ya ejecutados, a lo que hay que sumar 600.000 euros adicionales que ha aportado la Consejería para su equipamiento. Más allá de las cifras, de los plazos, de la satisfacción de ver ya en pleno funcionamiento estos laboratorios, lo importante es que, con esta mejora de las capacidades técnico científicas, con material de última generación, la Estación Enológica de La Rioja seguirá siendo referencia a nivel nacional e internacional”.
Capellán también ha subrayado que “se trata de una apuesta de presente y de futuro que actualiza, que moderniza y que permite que la Estación Enológica de Haro siga haciendo de La Rioja un referente en todo lo que tiene que ver con el análisis, el control, la calidad y la prestación de servicios de última generación. A partir de ahora, lo siguiente será desarrollar las otras dos fases muy relacionadas con el turismo y la cultura del vino, así como con la formación a todos los niveles y con seguir difundiendo lo que es nuestra Denominación de Origen Calificada y nuestra región”. En la visita también han participado la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, y la alcaldesa de Haro, Guadalupe Fernández, entre otros representantes de las distintas administraciones.
El proyecto de la rehabilitación de la Estación Enológica de Haro
La rehabilitación de la Estación Enológica de Haro contempla la intervención sobre los tres edificios históricos del complejo, con una inversión total prevista de 7,76 millones de euros y un plazo de ejecución de 21 meses, con finalización estimada en junio de 2026.
En las instalaciones de la Estación Enológica de Haro se han proyectado actuaciones de mejora energética, así como en el ámbito científico y enoturístico, cofinanciadas a través del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia (Fondos Next Generation). De esta forma, la Dirección General de Agricultura y Ganadería ha captado fondos por importe de 5.467.110,75€ con el siguiente desglose: El Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos de entidades locales (PIREP) aporta 1.398.888 euros; del Plan de modernización y competitividad del sector turístico (CID) la inversión asciende a 2.225.000 euros; mientras que el Programa Agroalnext destina 958.207,62 euros.
El objetivo es dotar al centro de unas instalaciones modernas, sostenibles y adaptadas a las necesidades actuales del sector vitivinícola, preservando al mismo tiempo su valor patrimonial y su identidad histórica.
Desde el el Gobierno de La Rioja recalcan que esta actuación permite a la Estación Enológica de Haro incrementar su capacidad analítica y de investigación, mejorar los servicios que ofrece a bodegas, viticultores y consejos reguladores, y consolidarse como un instrumento clave de apoyo a la competitividad, la calidad y la innovación del sector del vino en La Rioja.
El laboratorio de Resonancia Magnética Nuclear (RMN), una herramienta clave frente al fraude en el sector del vino
Uno de los elementos más relevantes de esta modernización es el laboratorio de Resonancia Magnética Nuclear (RMN), una tecnología pionera en el ámbito del análisis enológico que sitúa a la Estación Enológica de Haro como referente único en España en la aplicación de esta técnica al control del vino. Con la consolidación de esta técnica, es posible obtener una caracterización precisa del vino a partir de su composición molecular, generando una auténtica ‘huella dactilar’ de cada muestra.
Además, gracias a esta tecnología, es posible verificar el origen geográfico, la denominación de origen, la variedad de uva y la identidad del vino, convirtiéndose en una herramienta esencial para prevenir y detectar fraudes, falsificaciones o prácticas irregulares que puedan dañar la reputación del sector. La Estación Enológica de Haro dispone actualmente de una base de datos con más de 7.500 vinos españoles, integrada en una red internacional que supera las 26.000 muestras, lo que refuerza la fiabilidad y el alcance de los análisis.
Así, la RMN se ha consolidado como un instrumento estratégico tanto para bodegas y consejos reguladores, como para las administraciones públicas y los organismos de control, contribuyendo de forma decisiva a la protección del prestigio, la trazabilidad y la autenticidad de los vinos de Rioja en los mercados nacionales e internacionales.