Rioja Alavesa se reafirma como un destino vitivinícola de excelencia. Con el respaldo de la Diputación Foral de Álava, la región impulsa sus vinos únicos, forjados en un terroir singular y un firme compromiso con la sostenibilidad, proyectando su calidad y atractivo enoturístico.
Una compleja armonía entre la sierra de Toloño y el río Ebro conforman el paisaje y vinos de Rioja Alavesa, capaces de embotellar su esencia. Para apoyar esta actividad, la Diputación Foral de Álava fomenta la consolidación y el posicionamiento de Rioja Alavesa como referente vitivinícola mediante el apoyo a la comercialización, la innovación con EDA Drinks & Wine Campus y la sostenibilidad del viñedo viejo.
Así la Diputación Foral de Álava refuerza su apuesta por la proyección de Rioja Alavesa a través de sus vinos, activando nuevas oportunidades de promoción y comercialización para bodegas y viticultores del territorio. Esta apuesta busca potenciar la notoriedad de una región que combina tradición, paisaje y capacidad para generar valor económico y cultural.

Iniciativas para reforzar la marca territorial Rioja Alavesa
Entre las iniciativas en marcha, destaca la participación en acciones de promoción en mercados estatales e internacionales, favoreciendo nuevos escaparates para el vino alavés y su conexión con prescriptores, compradores y consumidores. El objetivo es reforzar la notoriedad de la marca territorial Rioja Alavesa y ampliar la presencia de sus bodegas en circuitos de alto impacto.
El vino, el gran protagonista de Rioja Alavesa
Uno de los grandes vectores de posicionamiento del territorio es el vino. Un producto que expresa paisaje, tradición y saber hacer, y que además impulsa el atractivo de Rioja Alavesa como destino enoturístico y gastronómico, con una oferta cada vez más orientada a experiencias y a públicos internacionales.
Bajo esta premisa, Rioja Alavesa se presenta como un ecosistema agrario único en Álava, definido por la interacción de dos elementos geográficos clave: la Sierra de Toloño (Sierra de Cantabria) y el río Ebro. Esta combinación determina sus condiciones climáticas y agronómicas que favorecen un clima mediterráneo seco, especialmente adecuado para el viñedo.
La singularidad del territorio se apoya, además, en un suelo arcillo-calcáreo originado por sedimentaciones marinas (calizas y margas) y modelado por los procesos geológicos que elevaron la sierra, generando pliegues y fallas. La erosión ha aportado sedimentos finos hacia el sur, conformando suelos poco profundos, bien drenados y con buen contenido en carbonatos, rasgos que imprimen una tipicidad reconocible a los vinos de la comarca.

Un modelo vitícola singular: minifundio, viñedo viejo y diversidad de terroir
Rioja Alavesa mantiene un patrimonio vitícola ligado al minifundismo, con más de 26.000 parcelas para una superficie aproximada de 13.700 hectáreas de viñedo. Esta estructura, unida a las diferencias agronómicas entre municipios (altitud, orientación, pluviometría, edafología e irradiación), configura “una comarca, quince realidades”: un mosaico de terroirs que se traslada a la diversidad y especificidad de sus vinos.
Asimismo, cabe destacar que la viticultura es la actividad principal de más de 800 familias de la comarca, con 1.400 productores registrados (entre viticultores profesionales y quienes la desarrollan como actividad complementaria). Por otra parte, la orientación histórica hacia la calidad se refleja en el peso del viñedo viejo: las plantaciones anteriores a 1965 suman más de 900 hectáreas aún en producción.
En el aspecto histórico, la apuesta por la elaboración de calidad se vio reforzada a mediados del siglo XIX, en un contexto de cambios en la viticultura europea, con la incorporación de métodos y conocimiento enológico que marcaron un punto de inflexión en la consolidación de Rioja Alavesa como territorio de vinos con capacidad de guarda.

Una apuesta por la sostenibilidad
La cultura vinícola de Rioja Alavesa integra el respeto por el terroir, la biodiversidad y el ecosistema asociado a la sierra y al Ebro. En 2024 la comarca contaba con más de 1.640 hectáreas certificadas en producción ecológica, una línea de trabajo incentivada también desde las administraciones públicas, incluida la Diputación Foral de Álava.
EDA Drinks & Wine Campus: formación e innovación en vino y bebidas
En este contexto, Rioja Alavesa refuerza su ecosistema con el impulso de EDA Drinks & Wine Campus, una iniciativa estratégica de Basque Culinary Center. Contará con dos sedes, una en Laguardia y otra en Vitoria-Gasteiz, está concebido para atraer talento, impulsar conocimiento aplicado y generar nuevas oportunidades para bodegas, viticultores, profesionales y empresas vinculadas a la cadena de valor del vino.
El carácter de Rioja Alavesa a través de las bodegas
La Diputación subraya que el liderazgo de Rioja Alavesa se construye desde la diversidad de sus proyectos vitivinícolas, especialmente los de dimensión familiar y arraigo local.
Bodegas, entre otras, como Bodega Tentenublo, Bodega Tierra, Bodega Loli Casado, Bodega Javier Sanpedro, Bodega Artadi o Bodega Bhilar, que han participado en un evento de promoción de Rioja Alavesa, reflejan la personalidad del territorio y su capacidad para conectar con consumidores que buscan origen, autenticidad y calidad.