¿Cómo es la transformación digital en el sector vitivinícola? Una observación: aunque el 56,6 % de las bodegas prioriza la digitalización, la falta de inversión y de personal técnico suponen una desventaja, así como la persistencia de la toma de datos manuales.

La digitalización en el sector vitivinícola español al igual que otras actividades ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica. Pero, ¿qué uso real se hace? ¿Hay aspectos mejorables?

La digitalización gana peso en las prioridades de las bodegas españolas, pero el aprovechamiento de la información sigue planteando retos para el sector. El 56,6 % de las bodegas encuestadas por la Federación Española del Vino (FEV) sitúa ya la digitalización entre sus prioridades, más de 12 puntos por encima de la edición anterior. La inversión necesaria y la falta de personal técnico continúan siendo las principales barreras, señaladas por el 57 % y el 55 % de las bodegas, respectivamente.

Tecnovino - digitalización bodegas: Orisha Agrifood, plataforma Nora

La digitalización como prioridad frente a un mercado complejo

Este proceso de transformación coincide con un contexto comercial exigente. El comercio mundial de vino y mosto cayó un 8,3 % en volumen y un 5,2 % en valor durante el primer semestre de 2026, según Del Rey Analysts of Wine Markets (AWM).

Las exportaciones españolas de vino también retrocedieron, un 15,8 % en volumen y un 8,2 % en valor, según datos de la Agencia Tributaria analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE).

En este escenario, la planificación de la producción, la gestión de existencias y las decisiones comerciales adquieren especial relevancia.

El cuello de botella: del dato registrado al dato analizado

En la industria vitivinícola, más de dos tercios de las empresas cuentan con una planificación digital definida, según el diagnóstico 2022-2025 del Observatorio de la Digitalización del Sector Agroalimentario Español, impulsado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Cajamar.

La evolución de la digitalización también se refleja en los recursos que las bodegas destinan a esta transformación. Según la actualización de la encuesta de madurez digital de la Federación Española del Vino (FEV), presentada en julio de 2026, la mitad de las bodegas participantes cuenta con personal especializado en digitalización, mientras que un 15,1 % externaliza esta función.

Sin embargo, incorporar herramientas digitales no garantiza que la información se aproveche de forma conjunta. Un informe de ProWein y la Universidad de Geisenheim, elaborado a partir de una encuesta internacional a profesionales del sector vitivinícola a finales de 2023, señala que casi dos tercios de las empresas encuestadas siguen introduciendo datos manualmente en hojas de cálculo.

En una bodega, la información relacionada con la vendimia, la elaboración, las existencias, la trazabilidad y la comercialización puede proceder de distintos procesos y herramientas. Disponer de datos accesibles y fiables facilita su consulta conjunta y puede ayudar a fundamentar las decisiones operativas.

IA aplicada: casos de uso más allá de la tendencia

La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para analizar información, automatizar tareas administrativas y facilitar el acceso a los datos del negocio. En el sector vitivinícola, estas herramientas pueden aplicarse, entre otros muchos usos, en procesos como la automatización y seguimiento de pedidos, la consulta de información de trazabilidad o la identificación de incidencias.

“La clave no es incorporar inteligencia artificial por tendencia, sino identificar casos de uso concretos donde la tecnología permita mejorar la eficiencia, reducir tiempos o facilitar la toma de decisiones”, señala Aarón Almansa, CEO de Orisha Agrifood en España.

Para que estas aplicaciones aporten valor, es importante que los datos estén disponibles, tengan una calidad adecuada y puedan consultarse desde los sistemas de gestión de la empresa. La inteligencia artificial puede facilitar el análisis y el acceso a esa información, pero su utilidad depende también de cómo se organizan los datos y de su integración en los procesos de trabajo.

NORA, tecnología de gestión adaptada al sector vitivinícola

En este contexto, Orisha Agrifood desarrolla NORA, una plataforma de software de gestión empresarial basada en tecnología de Microsoft y potenciada con capacidades de inteligencia artificial. La solución ayuda a las compañías agroalimentarias a gestionar procesos financieros, la cadena de suministro, la gestión de servicios y las relaciones con clientes.

Tecnovino- NORA marca de soluciones digitales de Orisha Agrifood

En el sector del vino, NORA constituye la evolución de VinoTEC, de cuya funcionalidad y sistema de desarrollo parte para incorporar nuevas capacidades de inteligencia artificial, análisis de datos y productividad personal.

Como solución SaaS (software que se contrata como servicio en la nube), permite gestionar procesos vinculados al campo, la vendimia, la bodega, la elaboración y crianza, las declaraciones del vino y las expediciones, entre otros.

La plataforma incorpora inteligencia artificial generativa (sistemas que elaboran respuestas a partir de los datos de la empresa) y agentes (programas que ejecutan tareas y resuelven consultas), que permiten realizar consultas en lenguaje natural sobre la información disponible. Por ejemplo, un responsable puede consultar qué pedidos corren riesgo de retrasarse o localizar los datos asociados a un lote relacionado con una incidencia.

La incorporación de estas capacidades se enmarca en un enfoque de especialización sectorial que contempla el acompañamiento, la formación y la gestión del cambio, con el objetivo de facilitar su integración en los procesos de trabajo de las bodegas.

Como conclusión se puede destacar que la transformación digital en el sector vitivinícola ha superado la etapa de adopción general para entrar en la fase de optimización.

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