El proyecto vitivinícola Viña de Eufemia impulsa la recuperación de viñas viejas y la permacultura en la D.O. Utiel-Requena, con una producción actual de 20.000 botellas de vinos tranquilos y cavas ecológicos.
Viña de Eufemia es un proyecto vitivinícola que apuesta por la permacultura y la historia vitivinícola de Requena que se ubica en el interior de la provincia de Valencia, a poco más de 10 kilómetros de Requena, en Casas de Eufemia.
La recuperación de cepas viejas de bobal como patrimonio vivo del territorio
La casualidad llevó a los socios de esta bodega a desarrollar su proyecto en la región vitivinícola de Requena, pero la historia y potencial de las viñas viejas que encontraron hicieron aumentar su apuesta por este territorio. Cuando llegaron, no quisieron empezar un proyecto de cero, sino continuar y recuperar el patrimonio que se encontraron, trabajando las viñas bajo una filosofía de permacultura y viticultura regenerativa.

Ampliación de superficie cultivada y colaboración con viticultores locales
El proyecto se inició con 5 hectáreas de viñedo, pero se amplió rápidamente a 20, una cifra que aumentará en breve hasta las 50 hectáreas: viñas de bobal, macabeo, xarel·lo, merseguera o tardana, en ocasiones de más de 80 años. En la actualidad están en búsqueda activa de nuevas parcelas de viñas viejas que puedan incorporar, además de trabajar con diversos viticultores de la zona a los que compran uva y con los que trabajan mano a mano para transmitir su filosofía de trabajo.
“Nos hemos enamorado de las viñas antiguas de bobal. Estas cepas de más de 80 años no son solo viñas, son memoria de esta tierra”, afirman desde la bodega. La variedad bobal, la más destacada e histórica de la DO Utiel-Requena, es una variedad con gran potencial, que ha sabido adaptarse al clima continental extremo de la región a lo largo de los siglos. Por eso, desde Viña de Eufemia se han comprometido a cuidarla y regenerarla.
En la actualidad cuentan con tres vinos tranquilos bajo la DO Utiel-Requena: Balsa, un blanco de xarel·lo, tardana y macabeo; Carrascal, un rosado de bobal; y Noria, un tinto mayoritariamente de bobal. También elaboran 8 cavas, que en su mayoría ya cuentan con certificación ecológica, y muchos de ellos con la calificación de guarda superior, así ofrecen elaboraciones que aportan frescura y finura, abarcando desde cavas brut y brut nature hasta ediciones reserva prémium (El Pino Mariano, Fuente Melada, Carrasca Negra, Eufemia Blanc de Blancs, Eufemia Blanc de Noirs y Eufemia Reserva Rosé).
“Hemos empezado con 20.000 botellas, pero la proyección a medio plazo es de 100.000 botellas entre vinos tranquilos y cavas” explican desde Viña de Eufemia, siendo 300.000 el número máximo de botellas que se han marcado a futuro.
El objetivo de este proyecto es el de aportar valor a la zona y trabajar para conservar su historia, su entorno e impulsar su sector vitivinícola. En un inicio el equipo empezó con dos trabajadores y en los próximos meses crecerá hasta las 6 personas fijas en plantilla, tras la ampliación del proyecto.

Suelos vivos para conservar la historia vitivinícola y expresar el paisaje
Los fundadores de Viña de Eufemia tienen claro que la tierra no es un recurso que explotar, sino un ser vivo con el que colaborar. Por eso, apuestan por la permacultura, un sistema de diseño agrícola que imita el diseño de los ecosistemas, para desarrollar una agricultura sostenible y regenerativa. “Queremos crear ecosistemas vivos en nuestros viñedos, fomentar la diversidad de especies, regenerar lo que durante años se ha agotado y devolver a esta tierra algo de todo lo que nos va a dar”, explican desde la bodega. Y añaden afirmando que su objetivo es “crear ecosistemas donde la viña conviva con otras especies, donde el suelo respire, para que el vino lleve dentro el carácter de este territorio”.
Las viñas que trabajan, así como la de los viticultores con los que colaboran, destacan por la vida que hay en ellas, en las que las cubiertas vegetales, los árboles y arbustos, así como los animales conforman el paisaje cotidiano. Entre las cepas se plantan olivos y frutales que dan sombra y protegen del viento, un sistema agroforestal que crece de forma gradual. Las hierbas, flores silvestres y leguminosas cubren el suelo, aportando vida, estructura y una mejor retención del agua. Mientras rebaños locales de ovejas y cabras contribuyen a la fertilización del suelo.
Una filosofía de trabajo que intenta revertir la explotación que durante años se ha hecho del suelo agrícola, para conservar el paisaje y poder expresar el territorio a través de sus vinos. La forma de vinificar es una extensión necesaria de la filosofía empleada en el viñedo: vendimia manual, fermentación con levaduras autóctonas, vinificación en acero inoxidable, huevos de cerámica, fudres y barricas (según las necesidades de cada variedad y cada vendimia), utilización mínima de sulfitos y, en general, una intervención mínima a la hora de elaborar. El objetivo es permitir que cada vino exprese el carácter del viñedo, ofreciendo vinos frescos y con una marcada identidad mediterránea.
Viña de Eufemia demuestra que la conservación del paisaje vitícola y la innovación agrícola basada en la permacultura pueden ir de la mano en Requena.