El Parlamento Europeo acogió un encuentro organizado por el Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas para analizar, bajo una perspectiva científica y social, el papel del vino en los hábitos de vida y las políticas de salud pública europeas.
Científicos, responsables políticos y representantes del sector vitivinícola europeo se reunieron en el Parlamento Europeo para participar en el encuentro «Debates sobre salud: ¿Puede el vino formar parte de un estilo de vida saludable?», organizado por el Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV), asociación a la que pertenece la Federación Española del Vino, junto al eurodiputado italiano Dario Nardella, del grupo de los socialistas europeos (S&D). El debate se celebró en un momento en el que las instituciones europeas e internacionales intensifican sus políticas de prevención frente al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles.
En este contexto, los participantes destacaron la importancia de que las políticas de salud pública se apoyen en la evidencia científica y tengan en cuenta factores como la alimentación, los patrones de consumo, los hábitos sociales y el estilo de vida en su conjunto.

Durante la clausura del acto, el eurodiputado Dario Nardella defendió la necesidad de combinar una estrategia de prevención sanitaria con políticas basadas en la evidencia científica y que tengan en cuenta las tradiciones agrícolas y culturales europeas. Y subrayó que «la protección de la salud pública debe seguir siendo una de nuestras principales responsabilidades políticas. Para que las políticas de prevención sean eficaces, deben apoyarse en la ciencia y reconocer la complejidad de los estilos de vida, las dietas y los comportamientos de las personas. El vino forma parte esencial del patrimonio agrícola, económico y cultural de Europa. Nuestra responsabilidad es escuchar a la ciencia y desarrollar políticas que protejan a los ciudadanos sin perder de vista la realidad de nuestros territorios, nuestras comunidades rurales y nuestra cultura».
La mesa redonda contó con la participación del Dr. Gianni Pes, investigador de la Universidad de Sassari y uno de los impulsores de los estudios sobre las llamadas Blue Zones o zonas de longevidad, y del profesor Attilio Giacosa, gastroenterólogo y presidente del Instituto para la Investigación sobre Vino, Alimentación y Salud de Italia (IRVAS).
El Dr. Pes declaró que «la principal enseñanza de las Blue Zones es que no existe una única clave para alcanzar la longevidad. En lugares como Cerdeña, esta se sustenta en un estilo de vida que combina actividad física diaria, alimentación tradicional, fuertes vínculos familiares y comunitarios, interacción social y convivencia. El vino ha formado tradicionalmente parte de este modelo de vida, generalmente consumido con moderación y durante las comidas, aunque constituye solo uno de los muchos elementos que lo integran. Aunque la relación entre vino y salud sigue siendo compleja y objeto de debate científico, debe analizarse dentro de este contexto más amplio de alimentación, relaciones sociales y hábitos de vida.»

Por su parte, el profesor Giacosa hizo hincapié en que la ciencia nos obliga a abordar la complejidad de los fenómenos y a evitar enfoques simplistas. El consumo abusivo de alcohol es indiscutiblemente perjudicial y existen personas y circunstancias en las que no debe consumirse en absoluto. Al mismo tiempo, la investigación científica debe tener en cuenta factores como la cantidad consumida, los patrones de consumo, la ingesta durante las comidas y el contexto general de la dieta y del estilo de vida. «Nuestra responsabilidad como científicos es garantizar que tanto la información pública como las políticas reflejen esa complejida», matizó.
En la apertura de la jornada, Marzia Varvaglione, la presidenta de CEEV, explicó lo siguiente: «Somos plenamente conscientes de los riesgos asociados al consumo abusivo de alcohol y defendemos firmemente la moderación, la educación y la toma de decisiones informadas. Las políticas europeas deben basarse en la evidencia científica y distinguir entre los patrones de consumo perjudiciales y el consumo moderado de vino dentro de un estilo de vida equilibrado. Nuestro objetivo no es fomentar el consumo, sino preservar una cultura en la que los adultos que eligen disfrutar del vino puedan hacerlo de forma consciente y responsable.»
Durante el debate también se analizaron las enseñanzas que ofrecen algunas de las principales Blue Zones del mundo, entre ellas Cerdeña, Ikaria y Nicoya, cuyos estudios sobre longevidad destacan la influencia conjunta de la alimentación, la actividad física, el entorno y las relaciones sociales.
Por último, Ignacio Sánchez Recarte, secretario general del CEEV, concluyó que «este encuentro ha puesto de manifiesto la importancia de mantener un diálogo abierto entre la comunidad científica y los responsables políticos mientras Europa define su estrategia frente al cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades no transmisibles. Necesitamos un enfoque global que involucre a toda la sociedad, en el que todos los actores implicados puedan sentarse a la misma mesa, con la ciencia, la responsabilidad y la educación como principios fundamentales«.