El Instituto Catalán de la Viña y el Vino (INCAVI) publica el Atlas de Variedades de Viña de Cataluña, una cartografía de cerca de 55.000 hectáreas de viñedo y más de noventa variedades para preservar y valorizar el patrimonio vitícola del territorio.

El Instituto Catalán de la Viña y el Vino (INCAVI) ha presentado el Atlas de Variedades de Viña de Cataluña, una publicación pionera elaborada a partir de los datos del Registro Vitivinícola de Cataluña (RVC) y del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC). El documento analiza cerca de 55.000 hectáreas de viña y más de noventa variedades presentes en el territorio, abarcando el periodo comprendido entre noviembre de 2025 y enero de 2026.

Tecnovino- INCAVI Atlas de Variedades de Viña de Cataluña

La herramienta incluye información detallada de 11 denominaciones de origen catalanas, una serie de mapas temáticos que permiten visualizar la distribución territorial de las principales variedades de viña, además de un anexo específico sobre superficies vitícolas situadas fuera de estos ámbitos territoriales. Los profesionales del sector pueden consultar la distribución geográfica, el peso relativo en cada denominación de origen, la edad de las viñas y la distribución según la altitud de cepas tan representativas como macabeo, xarel·lo, parellada, garnacha o cariñena, así como variedades minoritarias como malvasía de Sitges, morenillo o el xarel·lo vermell.

Herramienta estratégica para la viticultura y la investigación

La publicación quiere poner en valor la riqueza y la diversidad del patrimonio vitícola catalán y convertirse en una herramienta de consulta de referencia para profesionales del sector, grupos de investigación, universidades, centros tecnológicos, administraciones públicas, denominaciones de origen y bodegas. En este sentido, el Atlas se puede consultar y descargar gratuitamente a través de la web del INCAVI en formato digital.

Los datos recopilados podrán dar apoyo a proyectos relacionados con la viticultura, la enología, la sostenibilidad, la genética vegetal y la adaptación de la viña a los nuevos escenarios climáticos. La publicación se convierte, por tanto, en una fuente primaria de datos para estudios e iniciativas de I+D orientadas a afrontar los retos futuros del sector.

Tecnovino- INCAVI Atlas de Variedades de Viña de Cataluña

En este sentido, Xoán Elorduy, jefe del servicio de Enología y Viticultura del INCAVI, destaca que “el Atlas de Variedades de Viña de Cataluña es una herramienta de conocimiento al servicio del sector que nos permite visualizar y comprender mejor la riqueza varietal de nuestro país. Esta información será clave para afrontar los retos de futuro de la viticultura catalana, especialmente en materia de sostenibilidad, adaptación climática y valorización del patrimonio vitícola”.

La diversidad geográfica de Cataluña

La diversidad geográfica de Cataluña se traduce en una gran variedad de suelos y de condiciones climáticas que contribuyen a la singularidad de los vinos catalanes. Esta heterogeneidad condiciona el comportamiento agronómico de las variedades, la composición de la uva y las características organolépticas de los vinos.

La coexistencia de suelos calcáreos, arcillosos, pizarrosos, arenosos, aluviales y volcánicos, combinada con la influencia de los climas mediterráneo, continental y de montaña, configura un mosaico vitícola único. Este entorno ha favorecido históricamente la adaptación de numerosas variedades, el potencial de adaptación de estas a los efectos del cambio climático y la consolidación de paisajes vitivinícolas singulares y con identidad propia.


Tecnovino- INCAVI incorpora dos nuevas variedades tradicionales en el Potencial Vitícola Catalán

Datos clave

  • Más de 90 variedades plantadas.
  • 54.828 hectáreas de viña analizadas (54.570 ha en territorio DO y 258 ha fuera).
  • 76.142 parcelas vitícolas.

Con esta iniciativa, el INCAVI quiere reafirmar su compromiso con la creación y transferencia de conocimiento al sector vitivinícola catalán, y pone a su disposición una herramienta que busca contribuir a preservar el patrimonio vitícola, impulsar la investigación y, al mismo tiempo, reforzar la competitividad de los vinos catalanes frente a los nuevos escenarios de mercado y consumo.

Un patrimonio genético con valor estratégico

En este contexto, las variedades tradicionales y minoritarias representan una reserva de biodiversidad con potencial para aportar resiliencia frente a los efectos del cambio climático y, por lo tanto, estudiar nuevas oportunidades de diferenciación comercial y una mejor adaptación a las condiciones futuras de cultivo.

Así, el Atlas también evidencia la presencia de variedades minoritarias, algunas recuperadas recientemente, que representan una reserva de diversidad genética y una oportunidad para explorar nuevas estrategias de adaptación y diferenciación de los vinos catalanes.