La bodega Ca’Marcanda de la familia Gaja celebra su 30 aniversario en Bolgheri repasando su trayectoria vitivinícola en la costa toscana.
La familia Gaja celebra el 30 aniversario de Ca’Marcanda, su propiedad en Bolgheri. Nacido en 1996 del encuentro entre Angelo Gaja y un territorio que entonces todavía estaba definiendo su identidad vitivinícola, el proyecto se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la costa toscana.

Ca’Marcanda y la evolución de Bolgheri
Uno de los momentos decisivos para la historia reciente de Bolgheri llegó en 1994, cuando la denominación incorporó oficialmente los vinos tintos. Dos años después, Angelo Gaja llegó a Castagneto Carducci atraído por una inquietud que llevaba años explorando.
Tras plantar cabernet sauvignon en Piamonte en 1978 para Darmagi, quería comprender cómo variedades como cabernet sauvignon y merlot podían expresarse cerca del mar. En aquella búsqueda fue también importante la influencia del célebre enólogo italiano Giacomo Tachis, una de las figuras clave de la renovación del vino toscano, que solía recordarle que “el vino ama el respiro del mar”.
La adquisición de la propiedad, sin embargo, no fue inmediata. Angelo Gaja visitó el terreno en diecisiete ocasiones intentando llegar a un acuerdo para alquilarlo, mientras su mujer bromeaba con que estaba tratando con unos auténticos Ca’ Marcanda: Ca’, casa, y marcanda, negociar o regatear en dialecto piamontés. No fue hasta la decimoctava reunión cuando la hermana de los propietarios propuso venderle la finca.
De aquella larga negociación nació el nombre Ca’Marcanda. Treinta años después, su trayectoria se entrelaza con la propia evolución de Bolgheri. Cuando Gaja plantó sus primeros viñedos había menos de diez bodegas en la denominación; hoy son más de sesenta.
El paisaje y la bodega
En la actualidad, la propiedad cuenta con 120 hectáreas de viñedo repartidas entre Bolgheri y Bibbona, situadas entre los 40 y 75 metros sobre el nivel del mar. La diversidad de suelos, que abarca desde terrenos ricos en caliza y arcilla hasta zonas de arena, junto con la influencia del mar Tirreno y los vientos de la Maremma, define la identidad de sus vinos y contribuye a preservar la frescura y el equilibrio durante la maduración de las uvas.
La filosofía del proyecto se extiende también a su arquitectura. Diseñada por Giovanni Bo, la bodega fue construida entre 1998 y 2001 e integrada en el paisaje: aproximadamente dos tercios de sus 10.000 m² se encuentran bajo tierra, se reutilizaron las piedras extraídas durante la excavación y se preservaron y replantaron alrededor de 350 olivos centenarios. Incluso las etiquetas de Camarcanda, Magari, Promis y Vistamare se inspiran en el paisaje de Bolgheri, tomando como referencia la perspectiva de su célebre avenida de cipreses.
Una cata a través de la historia
Para conmemorar el aniversario, Primeras Marcas ha organizado dos encuentros exclusivos en San Sebastián y Barcelona, dirigidos a prensa y profesionales del sector y conducidos por Giovanni Gaja, quinta generación de la familia. Las dos citas permitieron recorrer la historia y evolución de Ca’Marcanda a través de una cata vertical.

Durante los encuentros se cataron seis añadas de Camarcanda (2023, 2020, 2016, 2013, 2010 y 2007), el vino que representa la expresión más profunda del proyecto de la familia Gaja en Bolgheri.
Su evolución refleja también el conocimiento progresivo del territorio. En la primera añada, la de 2000, el merlot representaba aproximadamente la mitad del ensamblaje. A partir de 2015, parte de esas cepas se reinjertaron con variedades de maduración más tardía y, durante la última década, el coupage se ha situado en torno a un 80% de cabernet sauvignon y un 20% de cabernet franc. Una evolución que muestra cómo Ca’Marcanda ha ido adaptando su viticultura y sus decisiones enológicas al clima y a un conocimiento cada vez más preciso de Bolgheri.
Ca’Marcanda forma ya parte de la historia contemporánea de Bolgheri
Para la familia Gaja, el aniversario representa también un punto de partida. La mariposa, símbolo de Ca’Marcanda, resume esta filosofía de transformación, adaptación y equilibrio con el entorno.

Giovanni Gaja declara que “en estos 30 años hemos trabajado mucho, comunicado poco, pero trabajado sin descanso. Hoy Ca’Marcanda es una mariposa que emerge de su capullo, una perla dentro de la concha de Bolgheri. El futuro estará lleno de sorpresas, entusiasmo y proyectos ambiciosos, porque adaptarse y experimentar son las claves para mirar hacia adelante”.
Tres décadas después de su llegada, Ca’Marcanda forma ya parte de la historia contemporánea de Bolgheri: un proyecto construido desde la observación, la paciencia y la voluntad de interpretar un territorio en constante evolución.