En esta entrevista, el director de Vinitech-Sifel, Emmanuel Viollet, aborda los objetivos, contenidos y prioridades estratégicas de su 25ª edición. Burdeos acogerá este salón del 1 al 3 de diciembre en un momento decisivo para la transformación del sector vitivinícola.
La 25.ª edición de Vinitech-Sifel, que se celebrará en Burdeos del 1 al 3 de diciembre de 2026, espera congregar a 700 expositores y 40.000 profesionales para abordar los desafíos económicos, climáticos y tecnológicos actuales. El evento pone un fuerte énfasis en la sostenibilidad y la transición ecológica, premian las innovaciones más prácticas a través de los Trofeos a la Innovación, entre un programa mucho más completo. De la mano de Emmanuel Viollet, director de Vinitech-Sifel, obtenemos más respuestas sobre aspectos interesantes de este salón.
– Vinitech-Sifel celebra su 25.ª edición en Burdeos, del 1 al 3 de diciembre de 2026. ¿Qué representa este evento para la trayectoria del salón y para la industria vitivinícola global?
Emmanuel Viollet – Vinitech-Sifel acompaña a los sectores desde hace varias décadas y el salón ha evolucionado con ellos a lo largo de las ediciones: se ha convertido en un espacio de reflexión, intercambio y elaboración de soluciones para hacer frente a las transformaciones que atraviesa la viticultura. Esta edición tiene lugar, sobre todo, en un momento decisivo. Los sectores vitivinícola, frutícola y hortícola se enfrentan simultáneamente a retos económicos, climáticos, tecnológicos, sociales y comerciales. Nuestro papel es reunir en un mismo lugar a quienes viven estas transformaciones y a quienes proponen soluciones. En 2026, queremos precisamente acompañar a los profesionales en este proceso, poniendo en relación la innovación, la experiencia de los productores y las necesidades concretas de las empresas.

– En términos de volumen y proyección internacional, ¿cuáles son las previsiones en cuanto al número de expositores y visitantes profesionales para esta edición?
E. V. – Nuestro objetivo para 2026 es reunir a 700 expositores y 40.000 profesionales. Es una ambición que refleja nuestra voluntad de mantener una fuerte dimensión internacional, al tiempo que conservamos un público profesional muy cualificado. La edición de 2024 reunió a 750 expositores y cerca de 37.000 profesionales. Las encuestas realizadas al finalizar esta edición son especialmente alentadoras: el 94 % de los visitantes encuestados declararon tener intención de volver en 2026. Entre los visitantes internacionales, España, Italia y Portugal ya figuraban entre los principales países representados. Por tanto, queremos seguir haciendo de Burdeos un lugar donde un profesional pueda, en tres días, reunirse con proveedores, comparar tecnologías, asistir a conferencias, intercambiar con sus colegas e identificar socios a nivel internacional.
– A la vista de los expositores que participarán este año, ¿se pueden identificar ya algunas tendencias o innovaciones tecnológicas susceptibles de facilitar el trabajo de los viticultores y de los explotadores vitícolas?
E. V. – Lo interesante este año es precisamente la diversidad de respuestas aportadas a los problemas muy concretos de las explotaciones. Vemos avanzar la robótica, las herramientas digitales y la inteligencia artificial, pero también todas las tecnologías que permiten reducir los insumos, ahorrar agua o energía, gestionar mejor las intervenciones y mejorar la seguridad de los trabajadores. El palmarés 2026 de los Trofeos de la Innovación es bastante revelador de esta evolución. De los 55 proyectos estudiados, se han distinguido 30 innovaciones, con soluciones especialmente en robótica, agroecología, IA, seguridad laboral, nuevas bebidas y adaptación a las expectativas de los consumidores. Sin embargo, el objetivo no es presentar tecnología por la tecnología. Lo que nos interesa es su utilidad real: ahorrar tiempo, reducir la penosidad, garantizar la seguridad de una intervención, mejorar la precisión o permitir que una explotación controle mejor sus costes y sus recursos.
Podemos contribuir a que surjan respuestas concretas: nuevas prácticas de cultivo, diversificación, nuevos productos, nuevos mercados, innovación tecnológica, formación o también mejora de la competitividad.
– Bernard Farges, presidente de Vinitech-Sifel, ha señalado que el sector atraviesa un periodo de reestructuración después de varios años de incertidumbre. ¿Qué enfoque adopta la presidencia ante esta situación?
E. V. – La línea es muy clara: hay que mirar las dificultades de frente, pero, sobre todo, crear las condiciones que permitan al sector construir sus soluciones. Bernard Farges insistió en la necesidad de una respuesta colectiva después de los años de crisis, cuestionamiento y esfuerzos atravesados por el sector. Esa es precisamente la vocación de un salón como Vinitech-Sifel: conectar a los profesionales, hacer circular los conocimientos y poner a los profesionales en situación de comparar soluciones. Evidentemente, no pretendemos resolver, en tres días, las problemáticas estructurales del sector. En cambio, podemos contribuir a que surjan respuestas concretas: nuevas prácticas de cultivo, diversificación, nuevos productos, nuevos mercados, innovación tecnológica, formación o también mejora de la competitividad.

– La sostenibilidad medioambiental y el cambio climático condicionan cada vez más las decisiones que se toman en los viñedos. ¿Qué lugar ocupa la transición ecológica dentro del salón?
E. V. – Hemos querido reforzar el lugar de la transición ecológica con encuentros específicos. El 2 de diciembre, la Cumbre de la Agroecología reunirá a investigadores, expertos y profesionales en torno a las cuestiones de adaptación al cambio climático, resiliencia y renovación generacional. Están previstas veinte conferencias y mesas redondas, complementadas con talleres prácticos. El objetivo es muy concreto: pasar de la constatación a la acción y permitir que cada profesional identifique prácticas o tecnologías que posteriormente pueda contrastar con la realidad de su explotación.
Hemos querido construir un programa de conferencias, foros y mesas redondas que combine experiencia científica, retorno de experiencia y aplicación operativa.
– La transferencia de tecnologías y conocimientos constituye uno de los elementos diferenciadores del salón. ¿Cómo está estructurado el programa de conferencias y cómo se supervisa su contenido científico?
E. V. – Hemos querido construir un programa de conferencias, foros y mesas redondas que combine experiencia científica, retorno de experiencia y aplicación operativa. Los temas que proponemos este año abarcan así el conjunto de las problemáticas del sector: producción, agroecología, transformación, nuevas tecnologías, comercialización, consumo, exportación o también adaptación climática. El contenido cuenta con el acompañamiento de un Comité Científico y Técnico que reúne a profesionales, ingenieros, investigadores y representantes de organismos técnicos. Esta experiencia permite mantener un vínculo constante entre los temas tratados y las realidades sobre el terreno. Es un aspecto al que damos mucha importancia: una conferencia debe aportar conocimientos fiables, pero también permitir al profesional comprender qué puede hacer con ellos en su explotación.

– El ecosistema empresarial está especialmente presente en Burdeos. ¿Qué papel desempeñan el Village International des Startups y los Trofeos a la lnnovación?
E. V. – Desempeñan un papel complementario. El Village International des Startups permite descubrir empresas jóvenes, a menudo posicionadas en problemáticas muy nuevas: digitalización, datos, robótica, seguridad, nuevos usos o nuevos servicios. Se esperan más de 50 startups en la edición de 2026. Los Trofeos, por su parte, dan una visibilidad especial a las soluciones que ya han alcanzado un nivel de madurez suficiente para ser evaluadas por profesionales. Y este año aparece una novedad importante: por primera vez, las startups también pueden competir en los Trofeos a la lnnovación. Esto crea un verdadero continuo entre la idea, la experimentación, la innovación y su puesta en el mercado.
– Los Trofeos a la lnnovación constituyen uno de los momentos destacados de Vinitech-Sifel. ¿Cuáles son las características o los elementos más destacables de los ganadores de esta edición?
E. V. – La primera enseñanza es su diversidad. Hemos recibido 55 candidaturas y distinguido 30 innovaciones. Ilustran muy bien las preocupaciones actuales de los profesionales: seguridad de los trabajadores, agroecología, robótica, inteligencia artificial, nuevos productos y evolución de las formas de comercialización. Lo que las une, pese a sus aplicaciones muy diferentes, es su voluntad de responder a una necesidad profesional concreta. También es el criterio esencial para nosotros: la innovación debe ser útil, ergonómica, pertinente desde el punto de vista económico y medioambiental, y aportar una respuesta a un problema identificado.
– El mercado demanda nuevas categorías de productos, especialmente vinos desalcoholizados o con bajo contenido de alcohol. ¿Cómo acompaña el salón estas nuevas tendencias de consumo?
E. V. – Consideramos estas evoluciones como un tema en sí mismo, que afecta tanto a la producción, la enología, la normativa, el marketing como a la comercialización. Este año, el Wine & Spirit Profiling ofrecerá especialmente catas dedicadas a los vinos espumosos con bajo contenido de alcohol y a los vinos «no-low», así como a los vinos tintos ligeros y a los cócteles a base de vino. El objetivo es permitir a los profesionales comprender estos nuevos perfiles de productos, más allá de la simple constatación de su aparición en el mercado.
Más ampliamente, Vinitech-Sifel quiere acompañar a los profesionales en la reflexión sobre los nuevos usos y los nuevos mercados. La cuestión no es solo saber cómo producir estas bebidas, sino también a qué consumidores se dirigen, cómo posicionarlas y cómo construir una oferta coherente.

– La escasez de mano de obra cualificada y las necesidades de formación son preocupaciones recurrentes del sector. ¿Qué iniciativas propone la organización en materia de empleo y formación?
E. V. – La cuestión de las competencias es central. Una transición tecnológica o medioambiental solo puede funcionar si las mujeres y los hombres que trabajan en las explotaciones disponen de las competencias necesarias. Por eso hemos desarrollado la Sphère des Métiers, dedicada al empleo, las profesiones y la formación. Permite a estudiantes, profesionales y personas en proceso de reconversión reunirse con organismos de formación y actores de la contratación. Los dispositivos de job dating también permiten poner directamente en contacto a empresas y candidatos. Los nuevos Vinitech Games también contribuyen a esta dinámica. Por primera vez en 2026, cuatro concursos pondrán de relieve los gestos y los conocimientos prácticos del sector, con, entre otros, la poda virtual de la vid, la conducción de tractores, la mixología y la carrera de barricas. El objetivo también es poner en valor las profesiones y favorecer la transmisión entre generaciones
La internacionalización está en el corazón del ADN de Vinitech-Sifel. En primer lugar, ofrecemos acceso a un público internacional especialmente cualificado: en 2024, estuvieron representados 70 países y España figuró entre los principales países visitantes.
– Para las empresas españolas e internacionales que desean desarrollar sus mercados, ¿qué herramientas y dispositivos de desarrollo comercial ofrece el salón?
E. V. – La internacionalización está en el corazón del ADN de Vinitech-Sifel. En primer lugar, ofrecemos acceso a un público internacional especialmente cualificado: en 2024, estuvieron representados 70 países y España figuró entre los principales países visitantes. También desarrollamos dispositivos de conexión B2B, especialmente con nuestro programa Hosted Buyers, que consiste en hacerse cargo de la visita de grandes compradores internacionales y organizar encuentros específicos. Pero nuestro dispositivo no se limita al salón de Burdeos. Los Vinitech Innovation Tours permiten a las empresas continuar su desarrollo internacional a través de visitas técnicas, encuentros individuales específicos, conferencias y sesiones de networking. Para una empresa española, el interés es, por tanto, doble: venir a conocer a clientes y socios internacionales en Burdeos por un lado y utilizar, por otro, el ecosistema Vinitech-Sifel como punto de partida de una estrategia de desarrollo internacional.
– En definitiva, ¿cuál es el valor práctico que obtiene un enólogo, un viticultor o un director técnico de una visita a Vinitech-Sifel
E. V. – Diría que debe marcharse con tres cosas: respuestas, contactos e ideas que pueda transformar en acciones. Respuestas, porque la oferta está extremadamente concentrada: maquinaria, equipamiento de bodega, tecnologías digitales, soluciones medioambientales, envasado, servicios y comercialización están reunidos en un mismo lugar. Contactos, porque Vinitech-Sifel es ante todo un lugar de encuentros. Allí se puede conocer a proveedores, investigadores, técnicos, startups, colegas o posibles socios. Y, por último, ideas, porque el salón permite tomar distancia respecto al propio modelo de explotación. Las demostraciones del Techno Show, las conferencias, la Cumbre de la Agroecología, los Trofeos a la Innovación o incluso el Wine & Spirit Profiling están concebidos para confrontar a los profesionales con las evoluciones que van a transformar sus profesiones.
En definitiva, esa es la promesa que queremos cumplir para esta 25.ª edición: permitir que cada visitante gane tiempo en su reflexión, comprenda mejor las transformaciones en curso y se marche con vías concretas para preparar el futuro de su explotación o de su empresa.
Para quienes tengan interés en exponer pueden visitar este enlace.
Y aquellas personas que deseen visitar el evento pueden adquirir la entrada aquí.