Las exportaciones vitivinícolas de Castilla-La Mancha caen un 24,3% en volumen hasta junio de 2026, lastradas por el descenso en graneles y mostos hacia mercados clave como Francia e Italia. Sin embargo la subida de precios amortigua el impacto.
Según el análisis de los datos de la Agencia Tributaria (AEAT) elaborado por Del Rey AWM, las exportaciones de vinos, mostos, zumos y otros productos vitivinícolas de Castilla-La Mancha registraron una bajada del 24,3% en volumen y del 12,4% en valor durante el primer semestre de 2026. Esta evolución se tradujo en una pérdida de 1,9 millones de hectolitros, situando las ventas totales en 5,87 millones, mientras que la facturación retrocedió en 62,9 millones de euros hasta los 443,6 millones.

Menores ventas de vino a granel y de mostos
El descenso estuvo protagonizado de manera clara por el vino a granel y los mostos y zumos de uva, que juntos aglutinaron el 96% de las pérdidas totales en volumen, con caídas de 123,4 millones de litros y 56 millones de litros respectivamente. En el caso de los vinos envasados tranquilos, el retroceso fue más moderado, de un 6,4% en litros, destacando las bajadas del 10% en vinos con denominación de origen (DOP) y de casi el 20% en los vinos con IGP, frente a la mayor estabilidad de los vinos varietales y sin indicación de origen.
Pese a este descenso generalizado, las ventas exteriores de vino a granel continúan liderando el volumen exportado desde la región, representando el 80% del total de los vinos tranquilos, frente al 16% de los vinos con DOP. En términos de valor, el granel supuso 183,5 millones de euros, el 56,6% de la facturación total de vinos tranquilos, manteniéndose cerca del 36,5% aportado por los vinos envasados.
Crecen las ventas de blancos envasados frente a tintos y blancos a granel
Por colores, la evolución depende mucho del tipo de envase en que se envían los vinos, con dos comportamientos muy diferentes. Entre los vinos envasados, mayoritariamente en botella, los vinos blancos crecen un 0,3% en volumen durante el semestre por mejor evolución de vinos varietales y sin indicación y pese a las caídas de los vinos con DOP.
Pero en todo caso, mucho mejor el vino blanco embotellado que los tintos y rosados, que pierden en el semestre un 10,8% de sus exportaciones en volumen. En granel, sin embargo, blancos por un lado y tintos y rosados por otro muestran caídas similares: del 24,5% el primero y del 29,5% los segundos, en litros.
De forma similar en términos de valor, los blancos envasados aumentaron sus exportaciones un ligero 0,6%, empujados por las ventas de vinos varietales y sin indicación, mientras que a granel perdieron incluso más los blancos (-20,2%) que los tintos y rosados (-16,8%). Son los vinos blancos, sí, los que van mejor que los tintos y rosados, pero los blancos envasados, mientras que a granel las diferencias son menos apreciables.

Incremento de precios medios y concentración de mercados
La mayor pérdida de volumen frente al valor se explica por el encarecimiento generalizado de los precios medios, que en el conjunto de las exportaciones vitivinícolas castellanomanchegas aumentaron un 15,7% hasta alcanzar los 0,76 euros por litro. Entre los productos con mayores repuntes destacan los mostos, cuyos precios crecieron un 22,7% hasta los 0,70 euros por litro, y el vino a granel, que aumentó un 10% para situarse en 0,53 euros por litro.
Por destinos, el retroceso se concentró de forma muy pronunciada en los principales mercados europeos. Alemania, Francia e Italia acapararon el 87% de los litros perdidos en el semestre. Las mayores caídas absolutas se registraron en Francia, con un descenso del 30,1% (-65,8 millones de litros), e Italia, que se desplomó un 63,3% (-63,9 millones de litros).
El informe de Del Rey AWM advierte sobre el riesgo estructural que supone la alta concentración de las ventas exteriores en un reducido número de países productores y competidores. Los cuatro principales destinos (Alemania, Francia, Italia y Portugal) concentran el 67% del volumen y el 52% del valor total exportado, lo que subraya la necesidad de potenciar la diversificación de mercados y de tipos de productos envasados.