Un estudio analiza la erosión hídrica y la redistribución del suelo de viñedo en 16 viñedos españoles, revelando el impacto determinante de la edad y la litología. Un estudio analiza la erosión hídrica y la redistribución del suelo en 16 viñedos españoles
Un nuevo estudio de equipos de varias universidades y organizaciones españolas ha analizado la erosión hídrica y la redistribución del suelo en 16 viñedos (17 sistemas fila-calle) distribuidos por ocho comunidades autónomas españolas, con el objetivo de comprender mejor qué factores explican la elevada variabilidad espacial y temporal de estos procesos. La investigación examina cómo el agua de lluvia que no se infiltra circula por la superficie, rompiendo los agregados y arrastrando partículas de suelo hacia otras zonas de la parcela o fuera de ella.

Erosión hídrica y sus efectos
La erosión hídrica se manifiesta de diferentes formas: desmenuzando los agregados, arrastrando las partículas más finas (arcilla y limo), abriendo surcos, y regueros, y a veces iniciando cárcavas que pueden ocasionar la pérdida irreversible del suelo. Sin embargo, ese suelo no desaparece de forma inmediata del campo: se transporta desde unas zonas del viñedo y se deposita en otras. Por ello, el estudio analiza conjuntamente la erosión, la redistribución de los sedimentos y el balance final de suelo, permitiendo distinguir dónde se está perdiendo terreno y dónde se está acumulando.
Los resultados científicos evidencian una gran heterogeneidad entre las parcelas analizadas. Las mayores pérdidas netas de suelo se registraron en viñedos jóvenes establecidos sobre rocas calizas y margas, mientras que en algunos viñedos antiguos o estables se observaron balances positivos con acumulación neta de sedimentos.
El estudio señala que la edad y la litología son factores muy relevantes frente al clima, frente a los efectos ya conocidos de las condiciones climáticas, al tiempo que los tipos de manejo o gestión del suelo y de las cubiertas vegetales explican la variabilidad espacial de la redistribución del suelo dentro de cada región.
Metodología ISUM para medir los cambios en el terreno vitícola
Para poder comparar parcelas con condiciones muy diferentes, el equipo ha utilizado de manera estandarizada el método ISUM (Improved Stock Unearthing Method), una técnica desarrollada específicamente para estudiar la movilización del suelo en viñedos.

El método aprovecha una característica de las propias cepas: el punto de injerto puede utilizarse como una referencia del nivel que tenía el terreno cuando se realizó la plantación. Al comparar esa referencia con la superficie actual y realizar además mediciones en las zonas situadas entre las filas de viñas, es posible reconstruir los cambios experimentados por la superficie del terreno e identificar áreas de pérdida, transporte y acumulación de suelo. En cada sistema fila-calle las medidas se corrigen teniendo en cuenta la densidad del suelo y otras propiedades físicas.
La utilización del mismo procedimiento en todos los viñedos es una de las fortalezas del trabajo, ya que facilita la comparación de resultados obtenidos en parcelas sometidas a condiciones ambientales y formas de gestión diferentes. La falta de mediciones de campo comparables entre regiones ha sido, precisamente, una de las dificultades para conocer la magnitud real de la erosión en los viñedos.

Territorio y manejo: una combinación diferente en cada viñedo
Además de cuantificar cuánto suelo se ha movilizado, la investigación estudia el peso relativo de factores fisiográficos y ambientales y de variables relacionadas con el manejo del suelo y de las plantas. El objetivo es avanzar en la comprensión de por qué la erosión y la redistribución del suelo pueden evolucionar de forma tan distinta de una parcela a otra.
El trabajo muestra así la necesidad de analizar cada viñedo como un sistema en el que actúan simultáneamente las condiciones del terreno y las decisiones de gestión. Esta información puede contribuir a identificar las situaciones más vulnerables y orientar estrategias de conservación del suelo adaptadas a las características de cada explotación, evitando asumir que una misma medida tendrá necesariamente los mismos resultados en todos los territorios.
La conservación del suelo constituye un elemento fundamental para la sostenibilidad a largo plazo de los cultivos permanentes. La pérdida de la capa superficial no solo modifica la topografía de las parcelas, sino que afecta a un recurso esencial para el funcionamiento del sistema agrícola. Disponer de mediciones comparables y conocer qué factores están detrás de esa pérdida permite avanzar hacia una gestión más ajustada a las condiciones específicas de cada viñedo.
La investigación ha sido desarrollada por un equipo multidisciplinar con participación de las Universidades de Granada, Santiago de Compostela, Valladolid, Extremadura, La Rioja, León, Valencia y Zaragoza, junto con centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y otras entidades colaboradoras. La revista científica Hydrology ha publicado este estudio. La Universidad de Zaragoza ha estado representada a través de Manuel López-Vicente, investigador del grupo Geoforest, adscrito al Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Ambientales de Aragón (IUCA) y profesor de la Escuela Politécnica Superior del Campus de Huesca.
Artículo: Rodrigo-Comino, J., Jódar-Abellán, A., Florido-Tomé, A., López-Vicente, M., Mirás-Avalos, J. M., Cancela, J. J., Barrena-González, J., Pulido, M., Lana-Renault, N., Arnáez, J., Caballero-Calvo, A., González-Moreno, M. T., Cambronero-Ruiz, L., Moreno-Cuenca, L., García-Pisabarros, S., García-Fernández, M., Fernández-Raga, M., & Cerdà, A. (2026). Spatial Variability and Magnitude of Soil Erosion in Vineyards Across Spain: Insights from Standardized ISUM Measurements. Hydrology, 13(9), 251. https://doi.org/10.3390/hydrology13090251