El Consejo Regulador de la DO Montsant ha aprobado la actualización de su pliego de condiciones para adaptar la normativa a la realidad vitivinícola actual. La reforma incorpora el vino blanco brisado, establece un marco regulatorio exigente para las elaboraciones de mínima intervención y ajusta los parámetros organolépticos y fisicoquímicos de los vinos amparados.
La Denominación de Origen Montsant ha aprobado una actualización de su pliego de condiciones con el objetivo de adecuar la normativa a la evolución de la viticultura y la enología del territorio, preservando a la vez la esencia que define sus vinos. La reforma incorpora nuevas categorías de producto, reconoce técnicas de elaboración tradicionales y establece nuevos criterios técnicos que refuerzan el compromiso de la DO con la calidad, el rigor y la innovación.
La modificación del pliego de condiciones responde a la voluntad del Consejo Regulador «de mantener una normativa viva», según explican: «capaz de acompañar la evolución del sector vitivinícola sin perder de vista la identidad que ha convertido la DO Montsant en una de las denominaciones de referencia del país».

Incorporación del vino blanco brisado y regulación de la mínima intervención
Entre las principales novedades destaca la incorporación del vino blanco brisado como una categoría diferenciada dentro de los vinos amparados.
La modificación reconoce una técnica tradicional de elaboración basada en la fermentación del mosto con las pieles y las semillas (y eventualmente también con la rapa) que aporta unas características organolépticas propias y una personalidad diferenciada que hasta ahora no quedaban recogidas específicamente en el Pliegue.
Regulación de los vinos de mínima intervención
Otra de las novedades más relevantes es la incorporación, por primera vez, de un marco normativo específico para los vinos elaborados por el método de mínima intervención.
Lejos de limitarse a reconocer esta manera de elaborar, la DO establece unas condiciones especialmente exigentes para que estos vinos puedan ser amparados: vendimia obligatoriamente manual, certificación ecológica, fermentaciones espontáneas, ausencia de aditivos enológicos (excepto un filtraje suave) y un límite máximo de dióxido de azufre muy inferior al permitido en la elaboración convencional.
De esta manera, la DO Montsant señala que «da respuesta a una realidad creciente del sector, pero lo hace desde el rigor técnico, garantizando que esta forma de elaboración continúe ofreciendo vinos fieles al territorio y a los estándares de calidad de la denominación».
Criterios técnicos, parámetros fisicoquímicos y proceso de revisión
La revisión también actualiza la descripción organoléptica de los diferentes vinos amparados, sustituyendo descriptores excesivamente subjetivos por criterios técnicos más precisos y objetivables. En paralelo, se ajustan determinados parámetros fisicoquímicos y algunos aspectos de los procesos de elaboración para adaptarlos mejor a la realidad vitivinícola actual, siempre manteniendo los criterios de calidad y tipicidad que caracterizan los vinos de la DO Montsant.
Con esta actualización, la DO Montsant reafirma su «voluntad de continuar evolucionando junto a sus viticultores y bodegas, dotándose de una normativa que combina tradición e innovación. El nuevo pliego de condiciones consolida un modelo que protege las elaboraciones propias del territorio, incorpora nuevas sensibilidades del sector y refuerza, al mismo tiempo, los estándares de calidad que han definido la denominación desde sus inicios».
En este contexto, Pilar Just, presidenta de la DO Montsant, destaca el trabajo sostenido y firme llevado a cabo durante dos años por la comisión de trabajo establecida para la elaboración del nuevo pliego de condiciones, siempre en consenso con los productores, para que este diera respuesta a la realidad de hoy en la DO Montsant.