La histórica bodega Gómez Cruzado, ubicada en el Barrio de la Estación de Haro, ha inaugurado la ampliación de sus instalaciones coincidiendo con la celebración de su 140 aniversario. El proyecto incorpora nuevas zonas de elaboración, una sala de depósitos de hormigón y una sala de barricas para optimizar sus procesos productivos sin perder su identidad.

La bodega de la DOCa Rioja Gómez Cruzado celebró en Haro uno de los momentos más significativos de su historia reciente. La firma, fundada en 1886, inauguró la ampliación de sus instalaciones en un acto que reunió a la familia Baños, propietaria de la firma, al equipo de la bodega, representantes institucionales y amigos de la casa, coincidiendo con la celebración de sus 140 años de trayectoria.

La ampliación supone un paso importante en el crecimiento de Gómez Cruzado, tanto desde el punto de vista productivo como en la organización de sus espacios. El proyecto incorpora nuevas zonas de elaboración, una sala de depósitos de hormigón, una amplia sala de barricas, espacios de cata y zonas sociales. La inversión se ha ejecutado sobre una parcela de 1.800 metros cuadrados contigua a la bodega, adquirida por la propiedad en 2021.

Tecnovino- bodega Gómez Cruzado DOCa Rioja

Nuevas instalaciones en el Barrio de la Estación de Haro

Durante el acto, Alberto Játiva, gerente de Gómez Cruzado, subrayó el sentido de responsabilidad con el que la bodega ha afrontado esta nueva etapa: “Tenemos la responsabilidad histórica de proteger el legado de Gómez Cruzado que lleva aquí 140 años. Nosotros hemos llegado, pasaremos, pero Gómez Cruzado continuará”.

Játiva también subrayó que la ampliación responde a una visión de largo plazo: “No pensamos en el hoy, pensamos en lo que puede venir mañana. Tenemos la responsabilidad de mejorar lo que hemos recibido, igual que nosotros recibimos una casa con una historia que conservar y proyectar. Gómez Cruzado avanza, crece, pero no pierde la identidad que nos ha traído hasta aquí”.

Por parte de la propiedad intervino Manuel Andrés Carrera Baños, presidente del Consejo de Administración, quien recordó el carácter familiar de la bodega y presentó a las distintas generaciones de la familia Baños vinculadas al proyecto y que descienden directamente de la localidad riojana de Badarán.

Tecnovino- bodega Gómez Cruzado DOCa Rioja

El respaldo institucional al proyecto quedó reflejado en la presencia del presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán y en las palabras de la consejera de Agricultura del Gobierno de La Rioja, Noemí Manzanos Martínez, quien subrayó que Rioja necesita proyectos como este: proyectos ilusionantes, basados en un buen hacer y que no quieren perder su esencia; proyectos que nos van a seguir haciendo grandes”.

El acto contó también con la intervención de la alcaldesa de Haro, Guadalupe Fernández, que puso en valor la trayectoria de la bodega y su aportación a la ciudad, declarando que “detrás de 140 años hay generaciones de trabajo, de apuesta por el territorio, de respeto por la tradición y también de valentía para evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos.

La celebración concluyó con un gesto simbólico: el cierre de una barrica conmemorativa a cargo de Juan Bautista Sáenz, director técnico de la bodega, en representación de todo el equipo humano y como expresión de continuidad entre la historia recibida y la etapa que ahora comienza.

Tecnovino- bodega Gómez Cruzado DOCa Rioja

Evolución de Gómez Cruzado en Rioja: 140 años de historia

Desde sus orígenes en 1886, la firma ha estado vinculada a la evolución del vino en Rioja. Con el cambio de siglo, llega a manos de los actuales propietarios, la familia Baños originaria del pueblo riojano de Badarán, recuperando así su carácter familiar.

En el año 2005, Gómez Cruzado llevó a cabo una profunda reforma de las instalaciones para aplicar los avances del conocimiento y las nuevas técnicas para trabajar con precisión en la elaboración de vinos de aromas nítidos y sabores puros.

Posteriormente, en 2013, inició un plan para revitalizar la esencia de la bodega, recuperar viñedos únicos y fortalecer la conexión con el terruño.

Dentro de esta estrategia de viticultura, en 2017 iniciaron la compra de viñedo en propiedad con la adquisición de “Las Laderas de Ollauri”, una parcela centenaria de la que hoy elaboran algunos de los vinos más especiales de la casa. El proyecto continuó en 2022 con la búsqueda de pequeñas parcelas en el Alto Najerilla, caracterizadas por su singularidad histórica.

Un año antes, en 2021, la familia Baños adquiere la parcela de 1.800 metros cuadrados contigua a la bodega, en el corazón del Barrio de la Estación, y pone la primera piedra del proyecto, en el cual ha destacado el compromiso y respeto arquitectónico con este enclave único en el mundo. Con esta inversión, desde la bodega señalan que buscan no solo mejorar sus procesos, «sino también asegurar que cada botella que elabora mantenga el sello de calidad» que ha sido el alma de la casa desde su fundación en 1886.

En la actualidad, bajo la dirección técnica de Juan Bautista y su equipo, la bodega busca con esta inversión mejorar sus procesos y asegurar que cada botella mantenga la filosofía que les ha traído hasta aquí, de respeto por la tierra, el viñedo y la tradición vitivinícola de la zona, con la mirada siempre puesta en el futuro.