Old Vine Registry lanza un nuevo sello oficial para certificar la edad de los viñedos. Requisitos y categorías de edad de esta iniciativa busca estandarizar el concepto de «viñas viejas» a nivel global. Old Vine Registry lanza un sello oficial para certificar la autenticidad de las viñas viejas

El concepto de «viña vieja» ha carecido históricamente de una normativa internacional estricta, quedando muchas veces a merced de criterios subjetivos o estrategias comerciales. Para aportar transparencia al sector, Old Vine Registry (Registro de Viñas Viejas) ha anunciado la introducción de un sello oficial que confirma la entrada verificada de un viñedo en su base de datos global.

Esta iniciativa, que cuenta ya con tres años de trayectoria, fue impulsada con la colaboración de la reconocida crítica Jancis Robinson MW. El objetivo primordial es establecer un estándar claro, ya que la definición de viña vieja suele variar según el contexto cultural y geográfico, lo que en ocasiones puede llevar a interpretaciones engañosas para el consumidor.

Requisitos y categorías para la obtención del sello

Para que una bodega pueda registrar sus viñedos en este directorio en línea de forma gratuita, debe demostrar que al menos el 85 por ciento de las cepas tienen una edad mínima comprobable de 35 años.

A partir del 1 de octubre, las bodegas interesadas podrán hacer uso del sello en botellas, soportes físicos y plataformas digitales tras el pago de una tarifa única. El sistema de certificación se ha diseñado con flexibilidad para adaptarse a la imagen de cada marca, ofreciendo dos variantes estéticas y diferentes menciones según la longevidad del patrimonio vitícola:

  • Más de 35 años.
  • Más de 50 años.
  • Más de 75 años.
  • Más de 100 años.
  • Más de 150 años.

Un estándar adoptado por la OIV para el mercado global

La relevancia de este registro ha trascendido el ámbito privado, logrando que la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV) adopte su definición de viejas vides, lo que sienta las bases para futuras legislaciones internacionales.

En la actualidad, el registro cuenta con 10.576 viñedos documentados en 42 países, lo que supone una superficie de aproximadamente 46.000 hectáreas. Además de las bodegas, otros actores del sector como importadores, comerciantes, certámenes vinícolas y publicaciones especializadas también podrán utilizar este sello para garantizar la procedencia y el valor histórico de los vinos que promocionan.

Este movimiento no solo busca proteger el patrimonio genético y cultural del viñedo antiguo, sino también dotar a los profesionales de una herramienta comercial sólida y verificable en un mercado cada vez más orientado a la autenticidad y el origen.