Por ración habitual, una caña de cerveza (200 ml, 5%) tiene unas 85-90 kcal, mientras que una copa de vino tinto (150 ml, 13%) aporta unas 120-125 kcal. Sin embargo, un tercio de cerveza (330 ml) ya ronda las 140-150 kcal. En la práctica, engorda más la bebida de la que se toma más cantidad, y la mayor parte de esas calorías procede del propio alcohol, que aporta 7 kcal por gramo.
Desde el punto de vista de la salud, la clave no es elegir entre vino o cerveza, sino la cantidad total de alcohol: las autoridades sanitarias recuerdan que no existe un consumo de alcohol totalmente libre de riesgo.

Calorías de vino y cerveza por ración
| Bebida | Ración | Calorías aproximadas |
|---|---|---|
| Caña de cerveza (5%) | 200 ml | 85-90 kcal |
| Tercio de cerveza (5%) | 330 ml | 140-150 kcal |
| Cerveza sin alcohol | 330 ml | 60-80 kcal |
| Copa de vino tinto (13%) | 150 ml | 120-125 kcal |
| Copa de vino blanco seco (12%) | 150 ml | 110-120 kcal |
| Copa de cava brut (11,5%) | 120 ml | 85-95 kcal |
| Copa de vino dulce (15%) | 75 ml | 110-130 kcal |
Son valores orientativos: varían según la graduación y el azúcar residual de cada bebida.
¿De dónde vienen las calorías?
- Del alcohol: cada gramo aporta 7 kcal, casi el doble que los hidratos de carbono. Cuanto más graduada es la bebida, más calórica.
- De los azúcares: la cerveza contiene hidratos de carbono de la malta, y los vinos dulces, azúcar residual. Los vinos secos y los espumosos brut tienen muy poco.
Cantidad de alcohol: la unidad de bebida estándar
En España, una unidad de bebida estándar (UBE) equivale a 10 gramos de alcohol puro. Una caña de cerveza o una copa pequeña de vino (100 ml) contienen aproximadamente una UBE. Una copa de vino de 150 ml se acerca a 1,5.
El Ministerio de Sanidad sitúa el consumo de bajo riesgo por debajo de 20 gramos de alcohol al día en hombres y de 10 gramos en mujeres, y recuerda que cuanto menos alcohol, mejor. La Organización Mundial de la Salud señala que no hay un nivel de consumo totalmente seguro.
¿Cuál es más perjudicial?
Ambos contienen el mismo tipo de alcohol (etanol), y sus efectos dependen sobre todo de la cantidad total consumida y de la frecuencia. Se ha hablado mucho de los polifenoles del vino tinto, como el resveratrol, pero las cantidades presentes en una copa son pequeñas y no compensan los riesgos del alcohol. Tampoco hay que empezar a beber por supuestos beneficios.
Por qué la cerveza tiene fama de engordar
La llamada «barriga cervecera» se debe más a la cantidad que se bebe y a lo que se come con ella (tapas, fritos, aperitivos salados) que a la cerveza en sí. El alcohol, además, abre el apetito y reduce el control sobre lo que comemos.
Consejos para beber con moderación
- Alterna con agua y no bebas con el estómago vacío.
- Elige raciones pequeñas: caña mejor que pinta, copa pequeña de vino.
- Prueba alternativas sin alcohol. Te recomendamos los mejores vinos sin alcohol.
- Disfruta del vino con la comida y prestando atención a su sabor; nuestro listado de maridajes te ayudará a elegir.
Preguntas frecuentes
Una caña de 200 ml tiene unas 85-90 kcal y una copa de vino de 150 ml, unas 120-125 kcal. Lo que más influye es la cantidad total que se bebe.
Una copa de 150 ml de vino tinto de 13% tiene aproximadamente 120-125 kcal.
Ambos contienen el mismo alcohol y sus efectos dependen de la cantidad. Las autoridades sanitarias recomiendan beber lo menos posible.
Mucho menos: un tercio de cerveza sin alcohol tiene unas 60-80 kcal, según la marca.
Es la cantidad de bebida que contiene 10 gramos de alcohol puro, aproximadamente una caña de cerveza o una copa pequeña de vino.