¿Qué hace especial a la nueva cosecha de Amandi? Don Bernardino explica detalles de la que prevén sea una añada excepcional en Ribeira Sacra. Esta bodega gallega cierra la campaña de 2026 en la DO Ribeira Sacra con una vendimia especialmente temprana y excelentes expectativas para sus vinos de mencía, respaldada por el reconocimiento internacional en la viticultura heroica.
La campaña de 2026 ha sido la más temprana de la historia en Don Bernardino, impulsada por unas condiciones meteorológicas favorables durante todo el ciclo vegetativo. La recolección se desarrolló entre el 12 de agosto y el 26 de septiembre, confirmando una evolución óptima de la maduración y un excelente estado sanitario de la uva, sin afecciones relevantes de ataques fúngicos.
La situación resultó especialmente destacada en la variedad principal, la mencía, que presentó una buena carga en las cepas. La bodega destaca el equilibrio alcanzado en las parcelas situadas en la franja media de las laderas, clave para conjugar grado de madurez y frescor en los futuros vinos.

Diego Rodríguez de Don Bernardino, declara que “todavía hay que dejar que los vinos evolucionen y es pronto para hacer una valoración definitiva, pero las primeras sensaciones son de vinos excepcionales. La uva llegó en unas condiciones sanitarias excelentes y las fermentaciones apuntan a grandes vinos”.
Una añada que llega en un momento de reconocimientos para Amandi
La buena evolución de la cosecha 2026 coincide con un periodo especialmente significativo en Don Bernardino y para sus vinos de Amandi. En marzo de este año, Don Bernardino Mencía 2025 fue uno de los tres tintos jóvenes reconocidos en la cata oficial de la XLVI Feira do Viño de Amandi. Unos meses después, el mismo vino obtuvo la Gran Medalla de Oro en el Mondial des Vins Extrêmes 2026, mientras que Don Bernardino 4ª Generación 2022 consiguió una Medalla de Oro. El certamen, celebrado en Italia, está especializado en vinos procedentes de viticultura heroica, una categoría en la que Ribeira Sacra constituye uno de sus territorios de referencia.
Estos resultados se suman al reconocimiento internacional obtenido en 2025 por La Capona, que consiguió un Best in Show en los Decanter World Wine Awards y se situó entre los 50 mejores vinos del mundo en una edición que reunió más de 21.000 referencias. Además, de estar también en el pódium de los mejor valorados en 2026, junto con Vacamulo, Don Bernardino y Melanio.
Para la bodega, estos reconocimientos en catas a ciegas forman parte de un trabajo que tiene como punto de partida el conocimiento de Amandi y de la diversidad existente dentro de la propia subzona.
Diego Rodríguez, enólogo y quinta generación de Don Bernardino, explica que “hoy Ribeira Sacra es conocida por sus tintos y blancos, pero Amandi en concreto por sus tintos, es la mejor zona de España para cualquier elaborador que busque crear un gran vino singular y poder competir con las mejores firmas”.
«Amandi Heroica»: un mapa de fincas y parajes
Don Bernardino trabaja actualmente con 55 parcelas diferentes de Amandi, que son elaboradas por separado con el objetivo de identificar la singularidad y la calidad de cada viñedo. Altitud, orientación, suelo y sus cuidados, variedades, edad de las cepas y sistemas de poda forman parte de este trabajo de conocimiento de las fincas.

Esta forma de entender el viñedo está estrechamente relacionada con las características de Amandi. La mayor parte de los viñedos están orientados al sur y se encuentran en laderas situadas entre los 200 y los 550 metros de altitud, con pendientes de entre el 35 y el 70 %. La orientación y el microclima generado por los embalses favorecen unas condiciones particulares de maduración en esta zona de Ribeira Sacra.
El trabajo de identificación de estas diferencias dio un paso más en 2024 con la creación y registro de “Amandi Heroica”, un mapa de fincas y parajes que identifica 46 terruños en los nueve pueblos que conforman la subzona y estudia sus diferentes tipos de suelo.
Desde la bodega explican que “en Amandi no todas las parcelas se comportan igual. La altura, la orientación, el suelo o la posición de la finca dentro de la ladera van definiendo cómo madura la uva. Conocer esas diferencias es una parte fundamental de nuestro trabajo”.
En este proceso han surgido también los vinos de finca de Don Bernardino. El proyecto comenzó en 2012 con Finca Mezquita y actualmente cuenta con cuatro referencias: Vacamulo, Finca Mezquita, Melanio y La Capona. Las cuatro proceden de parcelas situadas en la franja media de las laderas, una posición que la bodega considera especialmente relevante para conseguir un equilibrio entre madurez y frescor.
Incremento del valor de la uva de calidad de Amandi
La evolución de los vinos de Amandi también está teniendo su reflejo en el mercado de la uva. La campaña 2026 se ha desarrollado en un contexto de mayor producción y de recuperación de la actividad comercial de la denominación. La DO Ribeira Sacra cerró la vendimia con más de 5,4 millones de kilos de uva, frente a los 4,62 millones de 2025, y con un aumento significativo tanto del número de proveedores como de la superficie vendimiada.
Esta mayor actividad y la recuperación de la demanda están contribuyendo al incremento del valor de la uva de calidad de Amandi. La situación resulta especialmente relevante en una zona donde el pequeño tamaño de las parcelas y las fuertes pendientes hacen que la viticultura requiera un elevado nivel de trabajo manual.
En Amandi, la superficie media de las propiedades por viticultor ronda los 3.000 metros cuadrados, mientras que las pendientes de los viñedos pueden alcanzar el 70 %.
La buena demanda supone así algo más que una cuestión económica. Poner en valor la uva y los vinos de Amandi significa también contribuir a mantener una viticultura de ladera que difícilmente puede competir en costes con otros territorios vitivinícolas.
Una cosecha que juega con los tiempos
Con las fermentaciones prácticamente terminadas, Don Bernardino entra ahora en una fase en la que el tiempo tiene un papel fundamental. La bodega considera que las condiciones de la vendimia permiten albergar expectativas muy por encima de lo habitual, pero entiende que será la evolución de los vinos durante los próximos meses la que permitirá valorar definitivamente la dimensión de la cosecha.
Además, el hecho de que sea una cosecha muy temprana favorece la logística en el mercado. La cosecha 2025 fue de las más cortas de la historia y las bodegas de Amandi estaban prácticamente vacías. Diego Rodríguez declara que “nos favorece tener una cosecha muy temprana, estábamos prácticamente a punto de romper stock y tendremos que ser muy hábiles calificando nuestros vinos a medida que vayan terminando para empezar a embotellar”.
La bodega se encuentra situada en una antigua edificación de piedra, en Sta. Cruz de Brosmos, en el municipio de Sober de la provincia de Lugo. Fue reformada y modernizada en el año 1999, dotándola de la última tecnología en vinificación. Sus inicios se remontan a la década de los años 50, cuando nadie apostaba por la viticultura en la zona de Amandi, quedando muchas viñas abandonadas, momento en que Bernardino Rodríguez siguió con la tradición familiar y mantuvo sus viñedos como los heredara de su padre y este del suyo y así sucesivamente durante generaciones que se pierden en el tiempo.