La bodega ha puesto en marcha en su finca de Sardón de Duero (Valladolid) el programa internacional de investigación “Operación Polinizador”, cuyo objetivo es preservar y mejorar la biodiversidad en el entorno agrario a través del establecimiento de hábitats específicos para insectos polinizadores en los márgenes de los cultivos.

Operación Polinizador en Abadía Retuerta
Tras recuperar los márgenes de sus cultivos, en la finca de Abadía Retuerta se han localizado más de 145 especies polinizadoras y depredadoras de posibles plagas

Los márgenes de los cultivos juegan un papel crucial para la protección del suelo y del agua, así como para el aumento de la biodiversidad. Esta certeza implusó, hace seis años, el lanzamiento en España del Proyecto Polinizador, que ha sido implementado por Syngenta con la colaboración de organismos científicos como el CSIC y el IMIDA y universidades como la ETSIA.
Abadía Retuerta, fiel a sus principios sobre Responsabilidad Social Corporativa que incluyen la práctica de una agricultura respetuosa con el entorno, ha sido una de las empresas que ha querido participar en este programa de investigación y ha recuperado los linderos de los cultivos de su finca vallisoletana de Sardón de Duero. Tras la «repoblación» de estas zonas, se ha llevado a cabo un estudio de la biodiversidad de los márgenes cultivados en el que se han localizado más de 145 especies de insectos: 122 polinizadores y 31 depredadores de posibles plagas. Además, se han encontrado nueve especies de insectos endémicos del lugar como las mariposas polinizadoras Aricia camera, Lycaena phlaeas lusitanica, Brintesia circe hispanica y Colias alfacariensis, así como tres especies de abeja solitaria de gran potencial polinizador, un coleóptero o escarabajo florícolas y una mariquita depredadora de pulgones.
La implementación de técnicas medioambientales como las que ha puesto en marcha Abadía Retuerta en su finca resulta esencial para alcanzar los objetivos de la UE para 2020 en materia de biodiversidad y protección de los recursos naturales, especialmente del agua y los suelos. El reto para garantizar la disponibilidad de alimentos de forma sostenible es conseguir el equilibrio entre una mayor producción agrícola de calidad y la puesta en marcha de medidas medioambientales.