Cajamar y la Federación Española del Vino evalúan el desempeño de 84 bodegas certificadas con el sello Sustainable Wineries for Climate Protection a través de un nuevo sistema de medición de 118 indicadores verificados.
La Federación Española del Vino (FEV) y Cajamar han presentado el primer Barómetro sobre la sostenibilidad del sector vitivinícola en España. Esta herramienta ofrece una radiografía del avance de las bodegas certificadas con el sello Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP) a partir de 118 indicadores verificados. El informe analiza el desempeño sectorial en cuatro dimensiones: económica, social, ambiental y de gobernanza y permitirá realizar un seguimiento objetivo, comparable y verificable de la sostenibilidad en las bodegas españolas, así como observar la evolución del sector a lo largo del tiempo y comunicar con transparencia resultados verificables ante el mercado, los reguladores, los inversores y los consumidores.

La puesta en marcha de este proyecto es fruto de la colaboración entre ambas entidades, que en 2025 impulsaron la digitalización del certificado SWfCP para facilitar el seguimiento continuo y la elaboración de informes agregados. En esta primera edición, el estudio toma como base una muestra de 84 bodegas de las 148 actualmente certificadas, con una facturación agregada de 2.477 millones de euros, lo que equivale al 29% de la cifra de negocio total del sector vitivinícola español, situada en 8.490 millones de euros en 2023.
Indicadores de gobernanza, economía y dimensión social
El estudio evidencia un grado de cumplimiento del 84% en el pilar de gobernanza y del 82% en la dimensión económica, seguidos del 76% en la dimensión social y el 69% en la medioambiental. En materia de gobernanza se observa madurez organizativa en gestión responsable y transparencia, mientras que en el ámbito económico el 100% de las firmas colabora en iniciativas de innovación sostenible. En el plano social, el 80% de las empresas genera o mantiene empleo y el 95% trabaja en la preservación de la cultura vitivinícola local.
Eduardo Baamonde, presidente de Cajamar, ha declarado que “el Barómetro que hoy presentamos junto a la Federación Española del Vino es un instrumento de diagnóstico y de gestión, construido sobre más de cien indicadores verificados, pensado para que el sector conozca dónde está, pueda trazar con claridad el camino hacia donde debe ir y trasladarlo a la sociedad y al mercado de forma transparente y contrastable”.
Por su parte, José Luis Benítez, director general de la FEV, ha subrayado que el informe es un ejemplo del espíritu de mejora continua del certificado SWfCP: “Siempre hemos tenido la convicción de que el nuestro es un sector sostenible por naturaleza, pero ahora podemos asegurarlo y decirlo bien alto con datos contrastados y con el aval que nos dan los avances obtenidos por las bodegas en los últimos diez años a través de un certificado que hoy es líder en el sector y goza de un altísimo reconocimiento de las autoridades y los principales eslabones de la cadena de valor del vino”.

Resultados en sostenibilidad ambiental y economía circular
A continuación, Ignacio Atance, director del Servicio de Estudios y Publicaciones de Fundación Cajamar y Pablo Resco, responsable de Estrategia Agroalimentaria en Plataforma Tierra, han presentado los principales resultados de la publicación. Atance ha explicado que “este barómetro nace de una convicción: que medir bien es el primer paso para mejorar. El sector vitivinícola español afronta presiones simultáneas —climáticas, regulatorias, de mercado— que exigen respuestas basadas en evidencia, no en percepciones. Lo que hemos construido con la FEV es una fotografía rigurosa del estado de la sostenibilidad en el vino español, con vocación de repetirse en el tiempo y convertirse en referencia para todo el sector e incluso otros sectores”.
En materia de gobernanza, el sector muestra un elevado nivel de madurez organizativa, con estructuras consolidadas de gestión responsable, transparencia y control, mientras que en el ámbito económico destaca la integración de la sostenibilidad como palanca estratégica, con la totalidad de las bodegas colaborando en iniciativas de innovación sostenible y redes sectoriales.
En lo que respecta a la dimensión social, refleja avances significativos en empleo, arraigo territorial y transferencia de conocimiento, si bien se identifican áreas de mejora en indicadores más exigentes como igualdad de género o certificaciones laborales. Asimismo, el sector vitivinícola tiene una dimensión territorial incuestionable. La sostenibilidad del vino es también del territorio, ya que es un sector que fija población, conserva el paisaje y contribuye a asegurar el futuro. Así, el 80 % de las bodegas genera o mantiene empleo, más del 80 % protege el suelo y la biodiversidad, y el 95 % trabaja en la preservación de la cultura vitivinícola local.
En lo referente al plano ambiental, el 100% de las bodegas mide su huella de carbono y dispone de planes de reducción, el 88% ha disminuido sus emisiones, el 81% ha reducido el consumo de agua y el 79% el de energía. El uso de energías renovables está plenamente implantado, cumpliendo el 100% de los objetivos mediante autogeneración y contratación de energía verde. A ello se suman avances significativos en eficiencia energética, con un 79% de bodegas que ha logrado reducir su consumo respecto a su año base, y en gestión del agua, donde la totalidad de las bodegas participantes mide y planifica su uso y el 81% ha conseguido ya reducciones verificables.
En paralelo, el 98% de las instalaciones dispone de planes de reducción de residuos y un 73% alcanza tasas de valorización superiores al 90%, lo que consolida los modelos de economía circular. Además, se observa una creciente implicación en la protección del entorno, con la mayoría de las bodegas desarrollando medidas activas de conservación del suelo y la biodiversidad y utilizando prácticas de viticultura más sostenibles, lo que refuerza el vínculo entre la sostenibilidad ambiental y el cuidado del territorio.
La jornada ha concluido con una mesa redonda sobre el compromiso sostenible sectorial, moderada por la FEV, con la participación del presidente de la Interprofesional del Vino de España (OIVE) y presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agroalimentarias de España, Fernando Ezquerro; el presidente de Bodegas Familiares Matarromera, Carlos Moro; y el director general de Operaciones de Freixenet, Josep Palau.