Esta bodega experimental avanza en la aplicación de los gemelos digitales en el sector del vino. Aplicando esta tecnología se realizarán pequeños escalados industriales en una planta piloto de vinificación. Tiene como fin elaborar vinos más sostenibles, con menor graduación alcohólica y perfiles aromáticos ricos, reduciendo el consumo energético de la fermentación.

Los miembros del consorcio de DTWINE, proyecto de I+D que tiene por objetivo aplicar y consolidar la tecnología de los gemelos digitales en el sector del vino, han presentado la planta piloto, conocida también como “bodega experimental”, que se ha desarrollado en el marco de esta iniciativa.

La iniciativa arrancaba en 2021 con el fin de lograr vinificaciones más sostenibles y la elaboración de vinos con menor graduación alcohólica y perfiles aromáticos más próximos a la demanda actual de los consumidores, gracias a la aplicación de la tecnología de los gemelos digitales.

La digitalización en este caso permitirá, además, reducir el consumo energético de las bodegas en los procesos de fermentación alcohólica de los vinos.

Un simulador de la fermentación vínica

Un gemelo digital es un programa informático que permite simular y predecir el comportamiento de un sistema real utilizando modelos matemáticos.

En el caso concreto de este proyecto, se espera que el gemelo digital permita simular y predecir el proceso de fermentación vínica y, en definitiva, facilitar la labor de los enólogos en la toma diaria de decisiones en las bodegas. Así, los ensayos que comprende DTWINE se realizan en tres escalas: laboratorio, planta piloto y planta real.

En concreto, la presentación de esta bodega experimental se corresponde con la escala de planta piloto, en la que se prueba y analiza el rendimiento del gemelo digital en una configuración realista.

Para desarrollar los experimentos necesarios para la validación de los diferentes escenarios realistas posibles, se utilizan una serie de depósitos de acero inoxidable refrigerados (de 30 litros cada uno), así como unos sensores instalados en los depósitos y el gemelo digital que permite monitorizar el proceso, hacer predicciones y optimizar en tiempo real.

Asimismo, cabe puntualizar que estos experimentos se realizan en las diferentes condiciones posibles (óptimas o con perturbaciones) que se puedan dar en una bodega, con el fin de evaluar y valorar los beneficios de la aplicación de los gemelos digitales en la vinificación.

Desarrollo del proyecto

DTWINE cuenta con un presupuesto de 1.001.848 € y está financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI), del Ministerio de Ciencia e Innovación, con fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Está previsto que sus trabajos se desarrollen en un período de 36 meses, comprendidos entre octubre de 2021 y septiembre de 2024. También cabe destacar que se ejecutará en cuatro zonas vitivinícolas altamente representativas del sector vitivinícola español: Galicia, La Rioja, País Vasco (Rioja Alavesa) y Comunidad Valenciana.

El Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) lidera DTWINE también participan el Grupo de Biosistemas e Ingeniería de Bioprocesos del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC) de Vigo, la riojana Bodegas Ramón Bilbao y la pyme alavesa Instalación y Control de Energía y Fluidos (INCONEF).

La bodega experimental para elaborar vinos más sostenibles, reduciendo el consumo energético de la fermentación