Cinco municipios de la Ribera del Duero se unen para potenciar su territorio vinculado al viñedo de mayor altitud y, a la vez, luchar contra la despoblación. Se unen para impulsar un nuevo destino de enoturismo de altura, centrado en sus viñedos más elevados y bodegas tradicionales. Tres municipios de Burgos y dos de Segovia lanzan el proyecto Viñedos de Altura en la DO Ribera del Duero para dinamizar el desarrollo rural mediante la profesionalización del cultivo a gran altitud, la creación de rutas enoturísticas y la formación técnica de sus viticultores.
El proyecto Viñedos de Altura, impulsado por tres municipios burgaleses (Fuentenebro, Moradillo de Roa y Pardilla) y dos segovianos (Aldehorno y Honrubia de la Cuesta), ha comenzado a materializarse como una iniciativa que pone en valor uno de los territorios con mayor altitud dentro de la Ribera del Duero. Esta cuestión geográfica señala a la zona como una de las que tiene mayor proyección de futuro dentro de la Denominación de Origen. Sus creadores buscan generar nuevas oportunidades de desarrollo rural que apuesten por un modelo de turismo sostenible vinculado al enoturismo, el senderismo y la autenticidad del medio rural, además de la calidad de la uva.

Enoturismo y puesta en valor del territorio
Entre otras iniciativas, el proyecto trabaja en crear una red de senderos que conecten paisaje, cultura y tradición vitivinícola, recorriendo algunos de los viñedos más altos de la Ribera del Duero. Estas rutas permitirán a los visitantes descubrir plantaciones situadas entre los 900 y los 1.000 metros de altitud, así como miradores naturales, bodegas tradicionales, caminos históricos y elementos del patrimonio vinculados a la cultura del vino. De hecho, a través de los senderos, el visitante podrá acceder a experiencias enoturísticas y culturales, como catas en el viñedo, visitas a bodegas tradicionales, actividades interpretativas y propuestas culturales a lo largo de todo el año. La iniciativa responde a una estrategia común para reforzar la identidad territorial, fomentar la colaboración entre municipios y combatir la despoblación.
Además de contar con el apoyo de las administraciones provinciales, la Denominación de Origen Ribera del Duero, ADRI Ribera del Duero y las asociaciones de los cinco municipios, el proyecto se impulsa también gracias a las bodegas que cuentan con viñedos en esta parte del territorio y aprovechan los beneficios que el paisaje de altura aporta al vino. De esta forma potencian el proyecto elaboradoras como Pago de los Capellanes, Milsetentayseis, Vetusta, Tomás Postigo, La Milagrosa o Linaje Garsea.

Programa formativo y profesionalización
El proyecto incluye además un programa de formación dirigido a viticultores, orientado a mejorar la calidad del viñedo y fomentar la excelencia en el cultivo. Estas acciones formativas, financiadas por SODEBUR, se desarrollan con sesiones de hasta tres horas de duración y abiertas tanto a viticultores locales como a viticultores de otras zonas.
Ya se han realizado dos sesiones en los municipios de Fuentenebro y Pardilla que han tratado las técnicas de poda, la identificación y el control de enfermedades del viñedo como el mildiu y el oídio. Este primer ciclo finalizará con una jornada este mes que tratará el manejo de herramientas administrativas como la plataforma Bacchus para la declaración de cosechas. Para su desarrollo, se cuenta con expertos del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, técnicos agrónomos y centros de formación especializados.
Viñedos de Altura tiene como objetivo crecer con otros proyectos que permitan potenciar el desarrollo de los municipios que lo componen, aumentando su atractivo para revertir el proceso de despoblación rural. Entre sus objetivos se encuentra crear actividades enoturísticas, fomentar el emprendimiento en la zona y favorecer el teletrabajo. Así transforman sus viñedos en un destino clave para trabajar juntos, potenciar el viñedo, el paisaje, ofrecer alternativas enoturísticas y combatir la despoblación.