Bodegas Raíces Ibéricas incorpora a su colección Las Pizarras la nueva referencia Viña Atea, un vino de pueblo elaborado con garnacha de viñedos de más de 40 años cultivados a gran altitud en la DO Calatayud.

Bodegas Raíces Ibéricas ha ampliado su gama de referencias con el lanzamiento de Viña Atea, un vino de pueblo elaborado con la variedad garnacha. Las uvas proceden de viñedos ubicados en la localidad de Atea, integrada en la Denominación de Origen Calatayud. Este lanzamiento se suma a una colección diseñada para mostrar las diferentes expresiones de esta variedad según factores como la altitud, la orientación, el clima y los suelos de pizarra.

Tecnovino- Viña Atea, colección Las Pizarras de Raíces Ibéricas

Viticultura de altura y vinificación de la garnacha

La nueva referencia se incorpora a una familia que nació con un objetivo claro, mostrar cómo esta variedad puede ofrecer expresiones muy distintas en función del lugar donde crece. Altitud, orientación, clima y suelos de pizarra son los elementos que dan forma a cada uno de los vinos de la colección.

Los viñedos destinados a la producción de Viña Atea cuentan con una edad superior a los 40 años y están situados a una altitud que oscila entre los 900 y los 990 metros, posicionándose como uno de los enclaves más elevados de la comarca. Estas condiciones geográficas permiten una maduración pausada de la garnacha, favorecida por los contrastes térmicos entre el día y la noche, lo que favorece la conservación de la frescura y la expresión aromática de la variedad.

La elaboración contempla una fermentación de 7 días, una maceración postfermentativa de 25 días y una crianza de 6 meses en barricas de 225 litros. El resultado es una garnacha de color rojo cereza intenso, con aromas de fruta roja madura, ciruelas y sutiles notas minerales. En boca muestra un perfil jugoso, de cuerpo medio y final elegante, donde la altitud y el carácter del viñedo se expresan con claridad.

Identidad de los vinos de pueblo en la DO Calatayud

La colección Las Pizarras se basa en viñedos de garnacha conducidos en vaso sobre suelos de pizarra, en parcelas de marcada pendiente y altitudes que alcanzan los 1.100 metros. Cada referencia de la gama adopta el nombre del municipio de origen. Con la incorporación de Viña Atea, la línea de vinos de pueblo queda compuesta por Viña Acered, Viña Alarba, Viña Castejón y Viña Atea.

La familia Las Pizarras se completa con dos vinos más, Las Lomas, un selecto vino de parcela, y Fabla #506, el único de la categoría que matiza la garnacha con otra variedad, syrah.

El proyecto encaja plenamente con la filosofía de Bodegas Raíces Ibéricas, que explican se centra “en la puesta en valor de las variedades autóctonas y de los territorios vitivinícolas con identidad propia”.

La colección ha recibido además un importante respaldo de la crítica especializada. En la última edición de los Decanter World Wine Awards, Las Pizarras obtuvo cuatro medallas, incluido un oro para Viña Castejón, consolidando la proyección internacional de esta gama de garnachas de pueblo.

Las Pizarras Viña Atea ya está disponible en los mercados nacional e internacional.