Elaborado con lana de oveja de la sierra de Grazalema este fertilizante orgánico es alternativa natural a los convencionales y tiene ventajas para suelos de cultivos como la vid. Este proyecto vincula sostenibilidad, economía circular y arraigo al territorio.

La búsqueda de insumos sostenibles y eficientes es una prioridad constante para el sector vitivinícola. En este sentido, Lanopellet desarrollado por Maslana, se presenta como un fertilizante de origen orgánico que aprovecha las propiedades de la lana de oveja para aportar una solución innovadora al manejo de los suelos de cultivos.

Tecnovino- lana de oveja suelos cultivos. fertilizante: Lanopellet de Maslana

Esta nueva propuesta se alinea con las tendencias actuales de viticultura regenerativa, donde la salud del suelo y la gestión eficiente de los recursos hídricos son pilares fundamentales para garantizar la calidad de la uva y la resiliencia de la planta ante condiciones climáticas adversas.

LanoPellet supone una enmienda orgánica para el cuidado de plantas y cultivos fabricada a partir de lana de oveja procedente de la Sierra de Grazalema. El producto nace con una doble vocación: ofrecer una alternativa natural a los fertilizantes convencionales y dar valor a un recurso local que, tras el esquileo, suele desecharse.

¿Cómo actúa sobre el suelo LanoPellet?

Este producto actúa sobre el suelo en cuatro frentes:

  • Nutre la planta liberando nutrientes de forma progresiva.
  • Protege el sustrato.
  • Retiene la humedad, por lo que se reduce la frecuencia de riego.
  • Descompacta la tierra, por tanto favorece el desarrollo de las raíces.

Su capacidad para retener agua resulta especialmente relevante en un contexto de escasez hídrica y restricciones de riego en numerosos municipios del sur peninsular.

Tecnovino- lana de oveja suelos cultivos. fertilizante: Lanopellet de Maslana, pellets

Un producto de Grazalema

El producto está estrechamente ligado a su origen. Grazalema, a 812 metros de altitud y conocida como uno de los enclaves más lluviosos de España, da nombre y carácter a un proyecto que vincula sostenibilidad, economía circular y arraigo al territorio: la lana que antes no encontraba salida vuelve ahora a la tierra en forma de nutriente.

Con este lanzamiento, Maslana indica que refuerza su «apuesta por soluciones de origen natural y de proximidad para la jardinería, el cuidado de plantas de interior y la agricultura, dirigidas tanto a particulares como a profesionales del sector».

Propiedades de la lana de oveja como fertilizante en el viñedo

La lana de oveja, tradicionalmente un subproducto ganadero, destaca por su alto contenido en nitrógeno de liberación lenta, un elemento esencial para el desarrollo vegetativo de la vid. A diferencia de los fertilizantes minerales convencionales, que pueden presentar riesgos de lixiviación, el formato en pellet permite una incorporación gradual de nutrientes, favoreciendo un equilibrio nutricional constante.

Además de su capacidad fertilizante, este material aporta una ventaja estructural al terreno. Al incorporarse al sustrato, la lana posee una notable capacidad para retener humedad. Este factor resulta especialmente relevante en zonas vitivinícolas que afrontan periodos de estrés hídrico, donde optimizar cada gota de agua es crucial para el mantenimiento de la viña.

Sostenibilidad y economía circular en la viticultura

El uso de subproductos locales, como es el caso de la lana de oveja, responde a una estrategia de economía circular que cada vez cobra más peso en las bodegas y viñedos. La integración de estos insumos orgánicos no solo ayuda a reducir la huella de carbono asociada al transporte y fabricación de abonos sintéticos, sino que mejora la estructura física del suelo, favoreciendo la proliferación de la microbiota beneficiosa.

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